Guadalajara, Jal. “Tendrán que hacer magia” los próximos gobiernos municipales de Guadalajara y Zapopan (las dos principales ciudades del estado de Jalisco) para aumentar los ingresos y atender las necesidades de la población, en un contexto de baja recaudación derivada de la pandemia de Covid-19 y de la poca eficiencia recaudatoria.

“El reto es que con recursos muy limitados van a tener que hacer magia porque no hay dinero, ni siquiera a nivel federal. Todos sabemos que a nivel estatal se les han ido recortando los ingresos que recibían los estados y eso repercute también a los municipios”, dijo a El Economista, el doctor en Economía y profesor investigador de la Facultad de Empresariales de la Universidad Panamericana (UP), Israel Macías López. 

El académico destacó que los gobiernos municipales, que serían encabezados por los empresarios Pablo Lemus Navarro y Juan José Frangie, ambos expresidentes de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), deberán implementar propuestas que surgieron durante las campañas políticas tales como reformas administrativas, eficiencia en el gasto público y adelgazamiento de nóminas.

“Y fortalecer los ingresos locales, sobre todo el tema del predial. Obviamente Guadalajara y Zapopan tienen la infraestructura y los recursos para hacerlo, sólo falta que los nuevos presidentes municipales tengan la voluntad política de entrarle porque si no, las cosas van a continuar igual; es decir, una pobre respuesta del municipio porque no hay dinero”, puntualizó Macías López.

Por su parte, Luis Alberto Güemez Ortiz, profesor universitario de la UP, y quién también se desempeñó como director de Promoción Económica del ayuntamiento de Guadalajara entre el 2007 y el 2010, dijo que los retos para los virtuales ganadores de la elección “son mayúsculos”.

El especialista explicó que, debido a que los presupuestos federales han venido a la baja en los últimos dos años, “aunque nos disguste a todos, los dos presidentes municipales tendrán que enfocarse a captar más recursos de parte de los contribuyentes. Es una mala noticia para todos”.

Güemez Ortiz refirió que la animadversión entre el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, y el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, pudo haber provocado una reducción mayor del presupuesto federal a entidades y municipios, aunado al decrecimiento económico del país en el 2020 ocasionado por la pandemia de Covid-19.

Financiamiento no es una buena alternativa

Con relación a la posibilidad de adquirir deuda para hacer frente a la falta de recursos, el también expresidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), Luis Alberto Güemez, descartó que la contratación de créditos sea una buena alternativa.

“Zapopan está en una posición realmente privilegiada; sus niveles de deuda lo hacen uno de los municipios menos endeudados del país, que le permitiría endeudarse bastante más sin ningún problema. En Guadalajara no es el mismo caso, ahí las cifras están mucho más apretadas”, comentó.

No obstante que es “el camino fácil”, ahondó, la contratación de obligaciones financieras les permitiría enfrentar la necesidad de recursos sólo en el corto plazo. Sin embargo, debido a que ambos munícipes tienen posibilidad de buscar la reelección, la solución más viable para la reducción de ingresos es mejorar la eficiencia en la recaudación.

Zapopan ha sido muy eficiente en eso, es de los municipios que más impuestos sobre la propiedad recaudan en todo México y Guadalajara tiene retos importantes y puede asimilar mucha de la experiencia de Zapopan”, comentó el experto.

Abastecimiento de agua, tema urgente

Alberto Güemez subrayó la urgencia que tienen los municipios metropolitanos por resolver el problema de falta de agua que afecta tanto a la población como a la atracción de inversiones.

“La zona metropolitana ha estado difiriendo por tolerancia política los grandes proyectos para abastecerse de agua potable. Guadalajara y Zapopan, como integrantes del consejo de administración del SIAPA, tienen que empujar a una solución definitiva por lo menos de mediano plazo”, señaló.

estados@eleconomista.mx