Monterrey, NL. La Secretaría de Finanzas y Tesorería General de Nuevo León logró saldar los cortos plazos antes de terminar la administración, y realizó varias reestructuras que dejaron mejores condiciones de mercado, con sobretasas de 0.67% en el 2021, contra 2.20% en el 2015.

Aunque la deuda de largo plazo del gobierno y sus entes públicos incrementó de 63,028.1 millones de pesos a 78,425 millones se logró mantener la sostenibilidad de la deuda, expuso el titular de la dependencia, Carlos Garza Ibarra.

“El criterio más visible de la Secretaría de Hacienda, para la medición del Sistema de Alertas, es mantener la sostenibilidad de la deuda, cuánto representa tu deuda pública más tus obligaciones de pago entre los ingresos de libre disposición (...) Lo que se encuentra es que esa razón financiera en el 2015 era de 140%, y logramos disminuirla a 106.7% al segundo trimestre de 2021”, lo que le da flexibilidad al estado para tener acceso a nuevo endeudamiento, dijo.

Agregó que se ha contratado financiamiento a través de licitaciones públicas con una lógica distinta, pues sólo se puede utilizar para inversión pública productiva, pero aclaró que a pesar de que ha crecido la deuda, los ingresos aumentaron.

La contratación de deuda a largo plazo ha sido para financiar proyectos de infraestructura, salud, educación, movilidad, seguridad y cultura, entre otros.

En contexto, el secretario explicó que los trabajos de reestructura de la deuda se realizaron en el 2017, porque en el 2016 la capacidad de financiamiento estaba limitada debido a que todas las participaciones, que son la fuente de pago que exigen los bancos, no tenían un porcentaje para ponerlo como garantía.

“Tuvimos que deshacer ese fideicomiso, en el 2016 no hubo financiamiento, hasta que logramos liberar hasta 25% de las participaciones, lo que nos permitió estar solicitando deuda”, ahondó.

Lo anterior se refleja también en la mejora de las notas crediticias a Nuevo León por parte de las calificadoras, quienes no sólo ven el saldo, ven los ingresos, la dinámica económica, la dinámica del gasto y las presiones; “ahora, cualquier calificadora pone lupa en términos de lo que puede afectar la pandemia a un gobierno estatal, municipal o federal”.

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