Yucatán resintió más que otros estados el impacto de las crisis sanitaria y económica, pero está en condiciones para retomar la senda del crecimiento y lograr una buena recuperación en el 2021, dijo Ernesto Herrera Novelo, secretario de Fomento Económico del gobierno del estado.

Con datos y cifras que sustentan las expectativas de recuperación en la entidad, el funcionario vaticinó que serán superadas todas las dificultades y destacó las ventajas competitivas de Yucatán -seguridad, certeza jurídica, calidad de vida-, que generaron interés en varias compañías extranjeras que recientemente han invertido en el estado.

Durante un webinar organizado por el Diario de Yucatán y El Economista, Herrera Novelo coincidió con los ponentes Álvaro Cano Escalante, maestro en Economía y Administración Pública y la activista Patricia McCarthy Caballero, en que la economía yucateca entrará en fase de recuperación a partir del 2021.

Admitieron que el proceso de la reactivación económica no será vertiginoso ni uniforme, sino despacio y de manera irregular; algunos sectores y actividades se dinamizarán antes que otros, que tardarán más en salir del profundo bache en la actividad provocado por los efectos de la pandemia del Covid-19. “La perspectiva es positiva, pero está marcada aún por la incertidumbre”, dijeron.

Buena noticia

Una buena noticia ha sido que la industria manufacturera recuperó el dinamismo que había tenido durante la primera década de este siglo y se ha convertido, por mucho, en la principal generadora de valor productivo, con 36% del total, superando al comercio, que tradicionalmente había tenido el mayor peso en el PIB yucateco.

El repunte de las manufacturas es alentador, porque es el sector que más valor puede aportar, lo que podría permitirle al Estado encender nuevamente los motores del crecimiento, destacó el académico.

“La tendencia es positiva, pero los efectos todavía son limitados. La industria yucateca necesita consolidarse”, expresó Cano Escalante.

Puntualizó que de los tres estados peninsulares, Quintana Roo podría presentar curvas de recuperación más rápidas, debido a que se espera que el turismo, su principal actividad económica, regrese pronto a estándares de buena afluencia. Campeche, en cambio, que tiene una economía atada al petróleo, es el que correría mayores riesgos de una contracción.

“Año de regalos”

Para la activista Patricia McCarthy, el proceso electoral del 2021 puede representar un riesgo para el desarrollo económico y social de Yucatán.

Desde luego que las elecciones tendrán implicaciones económicas. Como en cualquier año electoral, habrá mayor circulación de recursos, tanto legales -el financiamiento a los partidos políticos- como aquellos que se manejan debajo del agua, dijo, y refirió que, de acuerdo con un estudio del Instituto Mexicano contra la Corrupción, por cada peso reportado hay 25 pesos que no son fiscalizados.

“Lo que me preocupa, más que el impacto del proceso electoral en la economía, es saber cuál es el origen de los recursos que entrarán en juego, cuál es su destino y cuál es el efecto que podrían tener”.

Es innegable que esos recursos van a activar la economía: muchas personas recibirán dinero por sumarse a una estructura partidista, muchos comerciantes van a vender materiales de construcción, enseres domésticos, alcohol al por mayor, carne por montones, que serán repartidos en los mecanismos de compra y coacción.

Ese dinero va a reactivar la economía y aliviar la situación de muchas personas... por un rato, dijo.

“El destino de los recursos puede estar en tratar de influir en el electorado, pero el efecto está en algo verdaderamente trágico: la perpetuación de la pobreza y la desigualdad, porque en lugar de aprovecharse para generar desarrollo y bienestar, el dinero se malgastará para mantener clientelas”, expresó McCarthy.

En su oportunidad, el director editorial de El Economista, Luis Miguel González, comentó que la vacuna contra el Covid-19 ha cambiado la perspectiva de la economía mundial a un enfoque positivo y ha propiciado una revisión al alza de todos los pronósticos de crecimiento.

Advirtió que si bien todo mundo lanza las campanas al vuelo, hay pendientes por resolver. “El prioritario es la implantación del programa de aplicación de la vacuna, algo que se ha complicado en los países de Primer Mundo, es decir, para México tampoco será una tarea sencilla”.

En el corto plazo, destacó, más relevante puede ser el plan de reactivación económica de Estados Unidos que presentará el próximo presidente de ese país, Joe Biden, que incluirá un programa de estímulos para los grupos vulnerables, pero también un plan de infraestructura valorado en 2.5 billones de dólares.