La planeación urbana desarrollada por los gobiernos locales es insuficiente para asumir los retos y desafíos que presentan las 59 zonas metropolitanas del país, las cuales son habitadas por 60% de la población, indicó Rosario Robles Berlanga, titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).

Durante la presentación de los resultados de informes municipales del Índice de Ciudad Próspera (CPI, por sus siglas en inglés), Robles Berlanga comentó que existe la necesidad de la redensificación de las urbes, de construir viviendas de mayor calidad, que tengan por lo menos dos habitaciones, así como ampliar aquellas edificaciones que cuentan con sólo una habitación, mismas que se encuentran en condiciones de hacinamiento.

En todo este debate que se ha abierto en el país y que tiene que ver con el derecho a la ciudad, la gobernanza metropolitana es uno de los grandes temas, sobre todo si estamos hablando de 59 zonas metropolitanas, en donde la actuación del gobierno local es insuficiente para asumir los retos y desafíos que plantean las metrópolis .

La funcionaria añadió que tenemos que redensificar nuestras ciudades, utilizar las zonas urbanas abandonadas (...) construir viviendas de mayor calidad, que tengan por lo menos dos habitaciones, tenemos que ampliar las viviendas que tienen una habitación, vivienda cerca del trabajo con equipamiento necesario a servicios y toda esta visión pasa por el municipio, por la autoridad local y es la que tiene la competencia .

Resaltó la nueva Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano, pues la anterior ya no correspondía a los tiempos actuales, por lo que este nuevo marco normativo dará la pauta para el desarrollo de las ciudades en el futuro y para que éstas sean más prósperas e incluyentes.

Tenemos nuevas herramientas (...) hay una nueva ley de Asentamientos Humanos, la cual sustituyó a la que estuvo vigente durante 40 años y que ya no correspondía al México actual, (además) tenemos una guía de resiliencia que permitirá definir aspectos de preservación y prevención y de no construcción de riesgos y de actuación ante desastres naturales .

Para la titular de la Sedatu, aunque el desarrollo urbano de las urbes es facultad de los gobiernos locales, ésta se tiene que fortalecer con una política nacional de desarrollo sostenible enfocada a construir ciudades sostenibles.

El papel de los municipios está claramente determinado por nuestra Constitución(...) en materia de uso del suelo y de planeación urbana, pero estas facultades en el ámbito local las tenemos que fortalecer con una política y visión nacional que recupera la planeación para realmente estar en sintonía y poder cumplir con los compromisos que México ha adquirido en cuestión de desarrollo sostenible: ciudades compactas, seguras y resilientes .

Prosperidad urbana

De acuerdo con el CPI, realizado por ONU-Hábitat y que fue presentado en septiembre pasado, el valor promedio de este indicador para México fue de 54.3 puntos, en una escala de 0 a 100, es decir, moderadamente débil; dicha puntuación se basó en seis ejes: productividad, infraestructura, calidad de vida, equidad e inclusión social, sostenibilidad ambiental, gobernanza y legislación urbana.

El informe destacó los buenos resultados que tuvieron equidad e inclusión social, así como infraestructura, con puntuaciones de 70.7 y 62.6 puntos, respectivamente, mientras que calidad de vida tuvo una calificación ligeramente menor, de 62.

Por su parte, productividad y sostenibilidad ambiental arrojaron resultados ligeramente menores a los de las otras dimensiones, con 57.3 y 46.7 cada eje; gobernanza y legislación urbana obtuvo la valoración más baja, de 37.9 puntos, considerándose como un factor muy débil.

Dentro de los principales hallazgos de la medición, la cual se enfocó en 152 demarcaciones, se encontró que las ciudades en México no tienen economías particularmente dinámicas, lo que arroja un producto urbano per cápita relativamente bajo. Además, se destacó que las urbes sufren de importantes asimetrías en ingreso y distribución de la riqueza, lo que se refleja en profundas diferencias en la calidad de vida.

Para Joan Clos, director ejecutivo de ONU-Hábitat, esta medición sólo es el medio para ejecutar políticas que influyan en la transformación de las ciudades.

El CPI no se debe de tomar como el fin, sino como el medio para transformar las ciudades, para cambiar la realidad, para hacer un tratamiento que consiga una mejora en las condiciones de vida y de bienestar de los ciudadanos , expresó.

Por su parte, David Penchyna, titular del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, indicó que en un futuro próximo se duplicarán las localidades medidas por el CPI al pasar de 152 a 306.

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