Las mesas de los restaurantes siguen vacías, las cocinas trabajan a poca capacidad y no hay muchas ofertas de alimentos, solo hay un “menú del día: abrir o morir”, así lo plasmaron trabajadores del sector en la marcha del “cacerolazo” que se dio simultáneamente en la Ciudad de México y Estado de México, con el objetivo de exigir la reapertura de sus comercios y ser considerados de primera necesidad.

Al ritmo de cacerolas y sartenes, meseros, cocineros, administrativos y dueños de restaurantes, exigieron al gobierno abrir sus negocios con un aforo máximo de 30% con un horario de cierre a las 22:00 horas, tal como lo hacían antes del regreso del semáforo rojo.

Con pancartas como “no exterminen los empleos seguros”, “mi familia depende mi trabajo”, “déjenme trabajar, mi familia lo agradecerá”, “mesa segura para un cliente seguro” y “abrimos o morimos”, los manifestantes exigieron una respuesta favorable, pues como lo habían manifestado en una carta anterior, en estos momentos “están hasta el cuello” por las deudas y falta de ingresos.

Asimismo, expusieron que a partir del 12 de enero, realizarán "cacerolazos" afuera de los locales para protestar por la crisis que están sufriendo.

En Toluca, cerca de 500 personas también hicieron sonar las ollas y sartenes para pedir al gobernador Alfredo del Mazo, que si bien las medidas son para prevenir contagios, detrás de cada restaurante hay cientos de familias que no tienen un sustento adecuado en estos momentos.

Desde que comenzó la pandemia, 10,000 restaurantes han tenido que cerrar definitivamente, lo que representa 50,000 empleos directos perdidos y de seguir con esta situación, otro 10% de comercios se sumará a la lista, afirmaron en una carta previa emitida al gobierno.

“Les pedimos que la industria restaurantera sea considerada actividad esencial y se nos permita regresar a trabajar. Si algo queda claro es que o abrimos o morimos”, señala la carta.

Propuestas de operación

Para operar, los restauranteros proponen algunas medidas que garanticen la salud tanto de empleos como de clientes, las cuales son:

  • Tener 25% de aforo en el interior y 35% en el exterior
  • Máximo seis personas por mesa
  • Cerrar a las 22:00 horas
  • Usar código QR de rastrero
  • Seguir el protocolo de mesa segura
  • Hacer un muestreo de 5% de empleados a la semana en establecimientos de más de 50 trabajadores
  • Acompañar a las autoridades en operativos de supervisión

Aunque la situación es crítica para el sector, la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum, advirtió que aquellos negocios que abran pese a estar en semáforo rojo, serán sancionados. Por ello, desde el 11 de enero el Instituto de Verificación Administrativa (Invea) realizará operativos de revisión.

Asimismo, manifestó que “hay quién quiere politizar el tema”, pero garantizó que no habrá “una confrontación ni mucho menos, porque también es lo que algunos de ellos están buscando y eso no va a haber. No voy a entrar yo a un tema de politización, sí ellos lo quieren utilizar, nosotros no vamos a caer en esa provocación”.