León, Gto.- Pese a que el año pasado la obra privada representó en monto el doble frente a la pública, las empresas guanajuatenses no logran beneficiarse con los proyectos ante el incumplimiento de las exigencias de los inversionistas privados.

En el 2015, de acuerdo a cálculos de la delegación Guanajuato de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) la obra privada sumó algo más de 60,000 millones de pesos, cifra que se proyecta sea superada durante este año. En lo que a obra pública se refiere es de casi 30,000 millones de pesos, entre los tres niveles de gobierno. Sin embargo, no está representando para las guanajuatenses un aumento en los proyectos de participación.

Las constructoras no están preparadas en términos de cumplir los requisitos de los inversionistas privados , lo que genera escasas posibilidades de ser contratadas directamente por estas empresas inversoras, explicó Guillermo Ramos Mena, dirigente de la delegación Guanajuato de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).

Entre las principales exigencias que establecen los inversionistas extranjeros está dirigido a contar con procesos de certificación de calidad, de lo que carece la mayoría de las empresas pequeñas y medianas de la entidad. En el caso de las certificaciones, las empresas tienen que erogar en promedio poco más de 100,000 pesos, recursos con los que difícilmente cuentan las micro y pequeñas constructoras.

Cómo podemos pedirle a una empresa que tiene ingresos de 3,000,000 a 4,000,000 de pesos al año con utilidades paupérrimas o quizá utilidades nulas, que pueda invertir 100,000 pesos en un proceso de gestión de calidad. Además, este proceso necesita a la gente dentro de la empresa que lo implemente, que lo valide y luego le de seguimiento .

Y es que las condiciones en las que suelen participar las micro, pequeñas y medianas empresas en la entidad por la obra pública de la que dependen principalmente, pues no les permite tener personal permanente, explicó Ramos Mena.

Ese es uno de los principales obstáculos para poder entrar con los inversionistas privados, otro de ellos es el financiamiento, pues las empresas no tienen recursos financieros, liquidez suficiente para poder entrar al esquema de obra privada .

Las empresas reciben anticipos del 20% o menores lo que nos les ayuda a ser más competitivos, a lo que se suma la retención del 10% para el cumplimiento de obligaciones laborales lo que simplemente los descapitaliza.

La falta de una especialización y su poca permanencia en el mercado, son otros de los factores que no les abona a su favor cuando son calificadas por las empresas extranjeras contratantes, principalmente.

Los inversionistas buscan empresas sólidas que tengan permanencia probada en el mercado, para no correr el riego de que la empresa luego pueda desaparecer o pueda entrar en procesos de quiebra y los deje con obras inconclusas .

En la entidad los constructores dependen básicamente de la obra pública,

tenemos socios que solo hacen obra pública y otra gran mayoría el 75% -80% de los proyectos en los que participan son públicos.

Tenemos que insistirles que volteen a la obra privada, el año pasado estadísticamente en el estado de Guanajuato, la obra pública fue menor en Inversión que la privada , y esta puede ser parte de la solución a la problemática de los ingresos de las empresas pequeñas.

El empuje de la inversión privada cada vez es mayor entonces, debemos capitalizar esta situación .

La dependencia de las empresas constructoras a la obra pública provoca una mortandad que en la CMIC Guanajuato, calculan es de alrededor del 20% anualmente. Y es que todas aquellas que se integran y luego se suman al Padrón único de contratistas del estado, con el propósito de obtener proyectos no resulta tan favorable, y ello aunado a la imposibilidad de participar en la privada terminan por desaparecer.

Por ello, se ha planteado al gobierno estatal, dar facilidad y acceso a las pequeñas y medianas constructoras para participar en los concursos simplificados sin que se les pida toda la documentación exigida, porque esa esta registrada en el padrón único de contratistas.

Sí ya contamos con esta información en el PUC (Padrón único de contratistas) pues resulta ocioso volver a pedir toda la documentación, evidentemente en relación a este punto, que se solicite la documentación que marca la Ley de Obra Pública, porque luego nos pasa que hay quienes piden una serie de requisitos documentales, y una dependencia pide otros

Incluso, que cuando se les sea asignada directamente una obra a las empresas no se les pida las fianzas de vicios ocultos, ni tampoco las de cumplimiento de contratos.

Tenemos un alto porcentaje de rotación de empresas, más del 20% de las empresas de la construcción, al menos de los afiliados a cámara están entrando y saliendo cada año y esa situación es un poquito alarmante, porque no les permite una estructuración de la empresa, y una permanencia en el mercado .

Además, no les permite mejorar el ingreso para sus trabajadores La ley de obra pública nos pide capacitación, nos pide especialización, certificación en proceso de calidad, nos pide cumplimiento de obligaciones laborales, cumplimiento con la normatividad del medio ambiente, no estamos encontra de eso, pero estamos buscando poder darles a las empresas los elementos necesarios para poder cumplir .

mfh