La empresa queretana Tridi ha desarrollado el negocio en impresión 3D en la industria, donde ven un potencial hacia el corto y mediano plazos en el sector automotriz principalmente, dijo Sebastián Romo, CEO y cofundador de la empresa.

Con dos años de operación, el proyecto ha logrado consolidarse a partir del esfuerzo, la perseverancia y, sobre todo, del estudio y conocimiento del mercado.

Somos una empresa queretana cuya principal misión es acercar las tecnologías y hacerlas accesibles de impresión 3D a cualquier persona, con la finalidad de hacer más productivas las empresas en sus procesos de diseño y manufactura , comentó Sebastián Romo.

Mencionó que este procedimiento si bien ya tiene un par de décadas desarrollándose, recientemente ha comenzado a tomar un mayor auge.

La tecnología está avanzando (y) la realidad es que es un tema de moda, pero todavía le van a faltar años para llegar a su máximo esplendor , sostuvo.

El empresario expuso que actualmente la impresión 3D está enfocada a cuestiones experimentales en temas de biomédica, aunque en el sector industrial es donde más valor tiene, porque permite realizar los procesos más rápido y a un menor costo.

Consideró que hay procesos de manufactura que continuarán de forma tradicional, con inyección de plástico, por ejemplo, pero la impresión ayuda mucho para el prototipaje y para los herramentales.

Herramientas que ayudan al operador o a la máquina a hacer más eficiente su trabajo, digamos que ahí es donde está el valor actual de la impresión , afirmó.

Presencia

Tridi trabaja con empresas de las industrias aeroespacial, automotriz y del plástico, principalmente. Actualmente cuentan con una sede en Querétaro que emplea a siete personas; próximamente abrirán una sucursal en León, Guanajuato.

El Bajío está fuertísimo con el sector automotriz, la verdad es que tenemos clientes en todo México, pero aquí cada vez hay más necesidad, se empieza a oír más, y se empieza a pasar la voz de que la impresión 3D ayuda , aseguró Romo.

lucero.almanza@eleconomista.mx