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Edifican en Jalisco gasera sin permisos
Presume ex alcalde pago de sobornos al gobierno municipal para otorgar licencias a la empresa chihuahuense.

Guadalajara, Jal. Inversionistas de la planta almacenadora de gas LP, que Transportadora del Norte SH construye en el ayuntamiento de Zapotlanejo, habrían maiceado o pagado supuestos sobornos hasta por 30 millones de pesos al anterior gobierno municipal con el fin de obtener la autorización para edificar la unidad.
El diputado local y exalcalde de Zapotlanejo, Héctor Álvarez Contreras, denunció que la fuga y explosión registrada hace más de una semana en la población de Corralillos, cuando una retroexcavadora de la empresa Cobra Construcciones subcontratada por Transportadora del Norte- perforó el ducto de gas LP Cactus-Guadalajara, fue originada por una gasera que se construye de forma irregular.
El exmunícipe indicó que, aun cuando solicitó al ayuntamiento copia de las licencias de construcción y documentos que avalen el cambio de uso de suelo en el terreno de 60 hectáreas donde se edifica la planta, no le han sido proporcionados porque, presume, no existen.
También solicité los estudios de impacto ambiental de la Semarnat y la Secretaría del Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable y nos encontramos que sí existe un proyecto, pero en ninguna parte dice que está autorizado , dijo el Legislador.
Con la documentación recabada en los últimos tres meses, Héctor Álvarez encontró que el anterior gobierno municipal, encabezado por Juan José Jiménez Parra, regaló a los inversionistas 2,000 metros cuadrados de un viejo camino real para construir un nodo vial que conectaría las instalaciones de la gasera con la autopista Maravatío-Zapotlanejo.
ANTECEDENTES
El exalcalde dijo a El Economista que, durante su gestión (2007-2009), representantes de la empresa contactaron a algunos funcionarios para presentarles el proyecto, pero fue desechado por tratarse de una empresa de alto riesgo para los habitantes.
Según el funcionario, en el estudio de impacto ambiental que presentó la compañía a la Semarnat, los propios inversionistas visualizan tres escenarios catastróficos.
Con base en lo anterior, afirma que hay elementos suficientes para pensar que hay algo chueco, totalmente irregular, primero en el asentamiento de la planta y segundo en el consentimiento de la anterior administración para solapar esas irregularidades .
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