Puebla, Pue. Al menos 95 de los 500 socios que tiene la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) han quebrado en junio de los casi tres meses que van de paros por la pandemia del Covid-19 y no tienen pensado regresar cuando sea reactivado el sector.

Olga Méndez Juárez, presidente del organismo en Puebla, calificó como crítica la situación, sobretodo porque hay al menos otros 40 establecimientos en la antesala de bajar cortina, ya que no aguantan más estar sin ingresos para mantener la nómina, aunque sea con los salarios reducidos en acuerdo con el personal.

Indicó que a las autoridades locales parece no preocuparles el problema de los restauranteros, a quienes se les pide “aguantar otro poco de tiempo, cuando ellos saben que es insostenible”.

Méndez Juárez comentó que al menos 665 personas fueron despedidas con los cierres de negocios del sector, quienes tendrán ahora que buscar otro empleo o autoemplearse con la venta de comida, pero de manera informal, lo cual han visto con algunos trabajadores que sus casas las vuelven punto de ventas y para elaborar los platillos que también entregan.

Recordó que esperaban respuesta de las autoridades estatales hace una semana para que dieran el aval de abrir con atención al público en los establecimientos, aplicando las medidas sanitarias de sólo tener aforo a 30% de la capacidad y obligar el uso de cubrebocas y gel antibacterial.

La presidenta del organismo puntualizó que no iban a ser todos los socios de Canirac que reabrirían el 15 de junio por acuerdo con la Secretaría de Economía estatal, sino sólo 70 por cumplir con los requisitos que marcaba la autoridad, que el mismo día que empezaron a sacar mesas, llegó personal de Protección Civil para decirles que recogieran todo porque no había las condiciones para retomar actividades por el alza de contagios.

Ventas a domicilio

Méndez Juárez dijo que vender comida para llevar no es una opción, ya que quienes lo probaron sólo percibían entre 10 y 15% de los ingresos que acostumbraban y con eso no pueden costear la renta de local, servicios, mercancía y pago de nómina.

Insistió que es momento de reabrir porque no están viendo resultados en que bajen los contagios de Covid-19 en Puebla; además que no se ve una fecha tentativa para regresar con la nueva normalidad.

Asimismo, mencionó que a la Canirac le preocupa el futuro de los 40 negocios afiliados que están a punto de quebrar, ya que algunos tienen entre 10 y 15 años como ocurrió con los 95 que cerraron en lo que va del presente mes.

Reconoció que el turismo deja 60% de las ventas al sector restaurantero, por lo que al estar parado sólo dependen de los comensales locales, quienes sino van o asisten pocos a los establecimientos, entonces no hay actividad para seguir operando.

Además mencionó que la no llegada de vacacionistas por la pandemia es otro de los temas que preocupa a la Canirac, ya que prevé que se paralice para lo que reste del presente año, por miedo de los foráneos de salir de sus casas para visitar destinos en el país.

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kg