Querétaro, Qro. Los microcomercios ha sido uno de los segmentos más vulnerables ante los efectos económicos que ha provocado la pandemia de Covid-19.

La delegación Querétaro de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope) reporta el cierre de 2,000 comercios, 6.6% de los 30,000 afiliados hasta antes de la pandemia.

“El cierre de estas unidades económicas ha ocurrido desde los primeros estragos de la pandemia, cuando se presentó el confinamiento en el segundo trimestre del 2020, impactando principalmente a giros no esenciales como mercerías, salones de fiestas, etcétera”, detalló el presidente de Canacope Querétaro, Sergio Martínez de León.

A estas cifras se suman 700 negocios más que están en quiebra técnica, tras presentar un quebranto en sus ingresos y en su situación financiera.

“Hasta este día 2,000 comercios han cerrado, en quiebra técnica están 700 comercios que nada más están tratando de recuperar lo más que puedan, esperemos que si no nos regresan al Escenario C y seguimos en el B podamos seguir recuperando comercios”, mencionó. 

El periodo enero-febrero, expuso, fue complejo para el sector comercio, debido a que prevalecieron las restricciones del Escenario C, limitando hasta las 17:00 horas la apertura de los negocios e incidiendo en una caída en las ventas.

“El primer bimestre estuvo muy complicado, con el Escenario C y las limitaciones de horario el comercio vivía al día, ahora como tal en el Escenario B estamos teniendo una recuperación de 20 a 40% en ventas”.

Actualmente, dijo, el sector está preocupado por la alerta de regresar al Escenario C a partir de la segunda quincena de marzo, como lo han alertado autoridades estatales, ante el aumento en casos activos, defunciones y hospitalizaciones a causa del Covid-19.

En el Escenario C se restringe el horario de cierre para el comercio en general a las 17:00 horas, limitando sus ventas e ingresos.

“Estamos muy preocupados porque se avizora que en próximos días nos regresen al Escenario C, eso causaría una pérdida de todo lo que estamos recuperando, hay mucha gente que hace sus compras después de las 06:00 de la tarde, que es cuando salen de trabajar, y con el Escenario C se limita hasta las 05:00 de la tarde y eso le pega brutalmente al comercio”, pronunció.

Arrendatarios locales

A la baja actividad comercial se suman los compromisos mensuales que enfrentan los negocios, como es el pago de nóminas y de rentas, así como la acumulación de deudas.

“Los insumos, las rentas no paran, hay veces que los arrendadores no son solidarios, falta esa solidaridad, creo que es momento de hacer un llamado a quienes se dedican a arrendar locales, que nos puedan ayudar, si no, se toman decisiones drásticas como recortar personal o cerrar la cortina para siempre”, apuntó Martínez de León.

Previo a la pandemia, en la entidad se contabiliza a 115,532 establecimientos tanto formales como informales, de los cuales la mayoría son microempresas, al representar a 92% que son micros (de 0 a 10 personas ocupadas), 7.5% pymes (de 11 a 250 personas) y 0.5% grandes (más de 251 personas), detalla el censo económico del 2019 que publica el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Del total, 46.1% se dedican al comercio, 42.2% son servicios, 9.4% manufacturas y 2.2% el resto de las actividades económicas.

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