Puebla, Pue. A consecuencia de la regulación del esquema outsourcing, alrededor de 1,000 empleos se perdieron en Puebla por el cierre de empresas que no se regularon o hicieron recortes para apegarse a las nuevas disposiciones. Dichas compañías prestaban servicios a la industria automotriz, reportó el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Ignacio Alarcón Rodríguez Pacheco

Comentó que pidieron a los socios de las distintas cámaras que hicieran cumplir la ley respecto a la contratación de alguna empresa bajo el esquema del outsourcing, para evitar tener relación con las que incurren en conductas abusivas e irregulares. 

Expuso que los prestadores de servicios bajo subcontratación realizaban actividades de mantenimiento y limpieza, sobre todo al sector de autopartes que trabaja para la planta Volkswagen de México

No obstante, vio positivo el outsourcing en el caso de empresas pequeñas y medianas que no requieren tener como parte de su nómina a personal del aseo, porque jamás intervienen en los procesos productivos, a diferencia de tener mano de obra calificada para las operaciones de maquinaria. 

Reiteró que muchas personas trabajan bajo ese esquema, “lo cual tampoco se trata de prohibir, sino de regularlo para que cumplan con la ley como contratistas y ofrezcan prestaciones a sus plantillas”. 

Indicó que el CCE ha pedido a las 27 cámaras y asociaciones que contraten empresas bajo el esquema de outsourcing, pero que estén debidamente acreditadas ante las autoridades laborales, porque de lo contrario no serán consideradas para trabajar con ellos. 

Impacto

Alarcón Rodríguez tampoco descartó que el número de empleos perdidos crezca cuando se termine el plazo para que se regulen las empresas en materia de subcontratación, lo cual es negativo teniendo como contexto la pandemia de Covid-19

Advirtió que se agudizará el tema del desempleo, que en el caso de Puebla se han perdido más de 40,000 puestos y generado sólo 9,000 durante la contingencia sanitaria, lo cual muestra que habrá una recuperación lenta, con un pronóstico de dos años, de continuar los rebrotes de contagios. 

Reconoció que también habrá un impacto social en la precarización de la calidad de las fuentes de empleo, así como en la vida de miles de familias a nivel nacional. 

“La reacción prevista es que incremente el número de personas en la informalidad, lo cual los llevaría a tener ingresos menores y a no contar con derechohabiencia alguna en materia de seguridad social”, agregó. 

estados@eleconomista.mx