Los 15 días de bloqueos por parte de maestros en Michoacán han generado, además de pérdidas directas de 1,700 millones de pesos a las empresas ferroviarias, una creciente imagen negativa de México en el exterior, donde se cuestiona por qué unos grupos de personas afectan el comercio internacional, por lo que urge resolver la situación, consideró la vicepresidenta de la Asociación Mexicana de Agentes Navieros (AMANAC), Norma Becerra.

Sin ofrecer mayores detalles, dijo que “ya hay reclamos de embarcadores del otro lado del mundo. Nos cuestionan por qué no hemos entregado la carga a sus consignatarios y explicamos que es porque tenemos bloqueos a los ferrocarriles. Son comunicaciones internas, por ejemplo, de empresas de China o Singapur”.

La duración de los siete bloqueos en Michoacán es la más larga que se haya registrado a la fecha, cuyo efecto “dominó” aún no cuantifica en su totalidad, pero los afectados piden ya a las autoridades una pronta solución, porque se pude generar un desabasto de granos y materia prima para las industrias acerera o automotriz, entre otras.

En un reporte elaborado por la Asociación Mexicana de Ferrocarriles (AMF) y la AMANAC, sobre las afectaciones hasta se detalla que se han dejado de operar diariamente 18 trenes desde el puerto de Manzanillo y 12 desde el de Lázaro Cárdenas, así como otros trenes con origen o destino a Guadalajara, el valle de México, Toluca, Irapuato, Celaya, Monterrey y San Luis Potosí.

“Al día de hoy (lunes), 251 trenes están afectados, impactando en el tránsito de 2.1 millones de toneladas de carga que dejaron de transportarse. Más de 720 contenedores con exportaciones diarias vía ferrocarril desde el valle de México hacia los puertos”, puntualizó Norma Becerra.

En entrevista, la vicepresidenta de la Asociación Mexicana de Agentes Navieros afirmó que también es necesario poner en el escenario los daños que se están generando a las empresas mexicanas que buscan colocar sus productos fuera de México y por el momento están detenidas en patios, vías o terminales.

“La exportación (de productos como cerveza, cerámica o línea blanca) es muy importante para el PIB de nuestro país. Tan sólo en Ciudad de México y Estado de México, en la estación ferroviaria del valle de México, todos los días se mueven 720 contenedores, que tampoco han podido salir”, comentó.

AMF enciende focos rojos

En entrevista radiofónica, el director de la AMF, Iker de Luisa, estimó que la afectación de los bloques (la parálisis de 2.1 millones de contenedores) es similar a un mes de tráfico marítimo en el puerto de Lázaro Cárdenas, por lo que es “urgente” resolver a la brevedad la situación.

“El efecto dominó que se está generando es muy grande porque en los contenedores vienen diversos productos, como granos, tablets o minerales, pero también hay vagones con combustibles que no pueden llegar a su destino”, manifestó.

Ante la imposibilidad de subir la carga a los trenes, el autotransporte ha sido una alternativa, ya rebasada, que permite movilizar una parte de la carga.

De acuerdo con la AMANAC, cada semana llegan entre 13,000 y 14,000 contenedores a los puertos afectados. En Manzanillo hacen escala 15 líneas navieras, Lázaro Cárdenas, 13, y a la fecha hay retrasos acumulados de entrega de hasta 192 horas.

“Con la imposibilidad de poder sacar las cargas del puerto por ferrocarril, que tiene una participación relevante, las terminales han dado la oportunidad para que se efectúen los cambios de modalidad, de ferrocarril a camión, pero eso no es suficiente para dar los servicios requeridos”, agregó la vicepresidenta de la asociación.

Otro de los efectos relacionados es la latente posibilidad de que los barcos se desvíen a puertos de otros países y luego, cuando haya condiciones, trasladar la carga a México, lo que elevaría considerablemente los costos para toda la cadena logística.

“¡Ya estuvo!”: IP a CNTE

El sector empresarial del país alzó la voz con un: “¡ya estuvo! de tolerar la ilegalidad” que prevalece ante los bloqueos de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Michoacán, y exigió al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, aplicar el Estado de Derecho para dar solución inmediata al problema que ha generado pérdidas a la planta productiva nacional superiores a 14,000 millones de pesos en dos semanas.

Patrones, industriales, comerciantes y cadenas de autoservicio urgieron poner fin al desorden en Michoacán que realiza la CNTE desde el 14 de enero en las vías férreas, pues esto ha provocado que 200 trenes no logren pasar, afectando a 8,600 contenedores y más de 1,750 millones de toneladas en insumos y productos, que derivaría no sólo en desabasto sino en descomposición de perecederos y hasta paros en las fábricas.

Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, acotó: “no podemos permitir que medios estratégicos, como las vías de comunicación ferroviarias, sean sujetos a extorsiones políticas por parte de grupos minoritarios”.

Gustavo de Hoyos, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana, hizo un llamado urgente al gobierno federal a hacer valer el Estado de Derecho, sin importar filiaciones políticas y salvaguardando los derechos humanos, y que hagan cumplir la ley y sea restablecido de inmediato el servicio ferroviario en Michoacán, para que las mercancías e insumos puedan llegar a su destino.

Los empresarios se quejaron porque los bloqueos están afectando la ruta que conecta al puerto de Lázaro Cárdenas y Morelia con el centro del país, así como la que va de Ciudad de México hacia Guadalajara y todo el Pacífico norte y que pasa por Michoacán.

Los sectores más afectados son: agropecuario, automotriz, industria siderúrgica, así como la producción de gasolina en plantas de Petróleos Mexicanos.

El presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo, José Manuel López, afirmó que ese problema perjudica a las importaciones y exportaciones a Asia y a algunas zonas de Estados Unidos.

Según la Confederación de Cámaras Industriales, las demoras están causando pérdidas por 1,000 millones de pesos diarios, sin contar los daños colaterales. (Con información de Lilia González)