Guadalajara, Jal. Frente a un escenario de desaceleración económica como el que enfrenta el país, la Alianza Centro-Bajío-Occidente —conformada por los estados de Querétaro, Aguascalientes, Guanajuato, Jalisco y San Luis Potosí— toma una mayor relevancia.

“Nosotros consideramos que las economías regionales pueden ser más fuertes que una economía estatal y pueden alcanzar una sinergia interesante”, afirmó el titular de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) de Jalisco, Ernesto Sánchez Proal.

Tras reiterar que la alianza proyecta convertir a estas cinco entidades en la región económica más fuerte del país, con un crecimiento de 5% al término del actual sexenio; el funcionario jalisciense destacó que será una potencia logística y agroalimentaria, además del principal corredor de la industria automotriz del futuro.

“En términos de producción de alimentos, la alianza produciría más de la cuarta parte de los alimentos del país; en temas de logística, tendríamos el aeropuerto de Guadalajara que es el que mueve más carga a nivel nacional y se complementará también con el aeropuerto de Querétaro y tendríamos ahí una potencia logística fuerte”, destacó Sánchez Proal.

Añadió que, en términos de sinergia industrial, Jalisco destaca en manufactura de alta tecnología mientras en el Bajío destaca la manufactura automotriz.

“El conjunto de ambas puede generar la industria automotriz del futuro, específicamente de automóviles eléctricos y automóviles autónomos, compartiendo información y alineando cadenas de suministro”, expuso.

“El potencial de atracción de inversiones de esta región también es muy alto porque, al hacer sinergia entre las cadenas de suministro locales, hace mucho más fácil para una empresa extranjera tomar la decisión de establecerse aquí”, comentó.

Si bien los estados no pueden intervenir en la política económica del gobierno federal, como la política monetaria o la fiscal, señaló que los gobiernos estatales de la región “queremos colaborar para que a México le vaya bien, queremos que esta región sea próspera para contribuir al desarrollo del país”.

En este contexto, la Alianza Centro-Bajío-Occidente se convierte en una alternativa frente a la desaceleración de la economía mexicana; el Producto Interno Bruto (PIB) nacional aumentó 1.2% anual en el primer trimestre del 2019, frente a 1.7% en el periodo octubre-diciembre del 2018.

Asimismo, el martes pasado el Fondo Monetario Internacional recortó su pronóstico del PIB del país para el 2019 en 7 décimas de punto respecto a su previsión de abril, colocándose en 0.9%, nivel que contrasta con la expectativa que se tiene para el bloque regional de 4.5 por ciento.

Puente aéreo con Laredo

Sobre la importancia logística de la región, el secretario de Desarrollo Económico de Jalisco dijo a El Economista que el estado firmó recientemente un acuerdo de colaboración con el puerto de Laredo, Texas, con quien se proyecta un puente aéreo de carga con Guadalajara.

“Ya se autorizó el despacho conjunto de mercancía desde el lado americano, es decir, las autoridades mexicanas despachan la mercancía del lado americano, y siendo ya liberada, podría venirse directamente al aeropuerto de Guadalajara con ahorros significativos”, detalló.

Sostuvo que el siguiente paso será concretar un vuelo directo entre Laredo y Guadalajara, y aunque este acuerdo es bilateral, podrá ponerse a disposición de los otros estados que conforman la alianza.

“Estamos terminando de consolidar la información económica para presentar la propuesta a las aerolíneas (...) creo que incluso habrá más de una aerolínea interesada porque se mueve mucha carga y la mayor parte (hasta ahora) por tierra”, precisó el funcionario.

Obras estratégicas

Entre los proyectos estratégicos que trabajarán los estados de la alianza, destaca el tramo ferroviario Guadalajara-Aguascalientes que permitiría agilizar el traslado de mercancías desde el puerto de Manzanillo, Colima, hasta Tamaulipas y concretar así el cruce interoceánico del país.

“En términos energéticos, el objetivo es asegurar la disponibilidad energética de la región y ahí estaremos hablando del establecimiento de plantas de generación de energía que pudieran servir a la región, pero no serían los estados los que invertirían, sino que nosotros daremos las facilidades, el acceso a terrenos o a algún programa de financiamiento”, manifestó Sánchez Proal.

Caso Singapur

Para conocer el modelo de desarrollo regional de Singapur, el próximo mes de agosto, los secretarios de Desarrollo Económico que conforman la alianza interestatal realizarán una visita conjunta a esa región asiática.

“Vamos a ver también algunas inversiones potenciales, pero, principalmente, a entender el modelo de desarrollo económico como región”, indicó el titular de Sedeco Jalisco.

Aclaró que, debido a que  todavía no se formaliza jurídicamente la alianza, hasta ahora se cuenta únicamente con proyectos y todavía no son acuerdos alcanzados entre los estados.

Una vez que se formalice el bloque, podrá conformarse un fideicomiso regional al cual se aportarían los fondos de cada entidad federativa para realizar los proyectos.

Antecedentes

La conformación de la Alianza Centro-Bajío-Occidente surgió a propuesta de los gobernadores de los cinco estados que la integran, como una estrategia para aprovechar las ventajas competitivas de la región.

Previamente, el 5 de noviembre del 2018, los gobernadores de Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro y San Luis Potosí anunciaron la creación de la primera región manufacturera del territorio nacional y, a finales de ese mismo mes, firmaron el Acuerdo de San Miguel para iniciar el análisis y desarrollo de estrategias regionales.

Jalisco se integró a la alianza meses después y, al momento, otras entidades como Nayarit, Zacatecas, Michoacán y Colima también manifestaron interés en sumarse.

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