Cancún, QR. El proceso de selección de empresas locales que podrán participar en las obras preliminares del Tren Maya comenzará en diciembre próximo una vez que tome posesión el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), informó el próximo titular del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Rogelio Jiménez Pons.

El Tren Maya es un proyecto de transporte y de desarrollo; su objetivo no es sólo trasladar gente de un punto a otro, sino abrir nuevas fronteras del desarrollo económico y social, aseguró.

Por instrucción directa de AMLO, dijo, éste será un proyecto incluyente, con una meta muy clara: las primeras en beneficiarse serán las empresas locales, después las estatales, las regionales y por último, las nacionales.

En ese orden, las licitaciones para poder concursar por los trabajos serán primero para firmas de Benito Juárez, Puerto Morelos, Solidaridad, Tulum, Felipe Carrillo Puerto y Bacalar, por ser los municipios donde pasará la línea férrea y donde será el primer trazo.

Posteriormente, se abrirán licitaciones a los municipios de Othón P. Blanco, José María Morelos, Lázaro Cárdenas, Cozumel e Isla Mujeres; luego se les permitirá concursar a empresas de los estados de Yucatán, Campeche, Tabasco y Chiapas.

Jiménez Pons aseguró que es evidente que a nivel local y nacional hay empresas dedicadas a la fabricación de trenes, por lo que los trabajos que se liciten serán acorde con las capacidades técnicas de la planta productiva de los municipios.

Por ejemplo, añadió, habrá mucha obra en el tema de la construcción de las respectivas estaciones o el acondicionamiento de las zonas con derecho que actualmente son ocupadas por el tendido de alta tensión de la Comisión Federal de Electricidad.

El próximo titular de Fonatur indicó, de hecho, que está en análisis el proyecto de convertir en cableado subterráneo todas las torres de alta tensión de los municipios de Tulum y Solidaridad, donde además de acondicionar ese espacio para la vía férrea, de manera paralela se diseñarán programas de vivienda para todas las comunidades que actualmente ocupan esos espacios de manera irregular, con todos los riesgos que supone el que habiten zonas sin drenaje ni servicios públicos.

La construcción de las estaciones y los servicios que se detonen a partir de éstas también podrán ser de interés para empresas locales, para lo cual hay ya un padrón de 332 firmas locales, cuyos giros las hacen candidatas a poder participar en las licitaciones.

Tentativamente los trabajos comenzarán en diciembre próximo, aunque antes los trabajos se abocarán en la resolución de los retos ambientales que supone la obra, para lo cual se conformará un comité técnico que recibirá todas las objeciones, reclamos y sugerencias de grupos ambientalistas, resolviendo cada una de las inquietudes desde un criterio científico, que será el único que determinará las decisiones que se tomen en torno a la construcción del Tren Maya, señaló.

La semana pasada Rogelio Jiménez Pons adelantó que analizan instalar en Chetumal una plataforma de talleres para el mantenimiento y reparación de la maquinaria, así como “rehacer” la vía que corre desde Escárcega, Campeche, hasta Valladolid, Yucatán.

También se pretende incluir a Grupo Aeroportuario del Sureste como socio para construir una gran estación central en el Aeropuerto Internacional de Cancún que enlace el Tren Maya con una vía urbana.

Poder adquisitivo

El tren que se proyecta es uno de mediana velocidad (160 kilómetros por hora) con servicios de lujo para pasajeros de alto poder adquisitivo, con vagones-restaurante y demás amenidades, a fin de vender boletos que lleguen a los 1,000 dólares por persona, para quienes opten por hacer los 1,500 kilómetros de recorrido que tendrá la vía férrea.

Habrá incluso vagones dedicados a difundir información cultural, histórica y arqueológica del mundo maya, como una especie de “museos rodantes”, que tendrán todo el soporte académico de instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma Metropolitana y universidades del sureste del país.

Por otro lado, se buscará, para el segmento de trabajadores que se desplazan entre Cancún y la Riviera Maya, ofrecer un costo por viaje lo más bajo posible, para que se convierta de manera efectiva en una opción de movilidad para todos los segmentos.

Direcciones

La obra, que atravesará cinco estados del sureste mexicano, tiene un costo estimado de entre 120,000 y 150,000 millones de pesos.

El primer trazo ferroviario del Tren Maya va de Cancún a Tulum, de ahí más al sur hacia Bacalar (pasando por Felipe Carrillo Puerto y Mahahual), para girar después hacia el oeste con dirección hacia Calakmul y llegar a Escárcega, Campeche, para partir hacia el suroeste y terminar en Palenque, Chiapas.

Se incluyó una conexión de Escárcega hacia Campeche, para llegar después a Mérida, Yucatán, y de ésta a Cancún, pasando por Valladolid.

Recientemente se dio a conocer que para el 2019 se prevé destinar mediante el Presupuesto de Egresos de la Federación unos 16,000 millones de pesos para la construcción del Tren Maya.

[email protected]