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México seguirá como el motor del ensamble automotor en América del Norte: INA
Los autopartistas ven una demanda de 17 millones de autos en EU, con una capacidad de ensamble de solo 11 millones

México es, de lejos, el primer proveedor de autopartes en Estados Unidos, con una participación de casi 45% en las importaciones anuales de ese país.
Con el incremento de hasta 22.7% proyectado en 2030 para la fabricación de autos híbridos y eléctricos en Estados Unidos, la industria de autopartes de México continuará siendo el motor de la producción automotriz en Norteamérica, mientras que la clave es no competir con Asia, sino desarrollar componentes intensivos en ingeniería, en ensamble avanzado y de calidad, advirtió el director general de la Industria Nacional de Autopartes (INA), Gabriel Padilla.
“La industria automotriz guarda una relación muy integrada con Estados Unidos y lo que estamos observando hacia el 2030, pues el forecast (proyección) de la industria automotriz es que se van a demandar más de 16 a 17 millones de autos en Estados Unidos y prácticamente ellos tienen una capacidad de 11 millones, donde complementan con las exportaciones que vienen de México y en autopartes seguimos suministrando (como el principal proveedor)”.
Al participar en el webinar con el CAPEM para el desarrollo de proveedores, el directivo definió seis oportunidades para México, que lo llevarán a liderar el cambio tecnológico en partes y componentes automotrices: sistemas eléctricos y electrónicos automotrices (arneses); componentes para baterías (no celdas); tren motriz eléctrico (cajas y ejes); materiales ligeros para chasis y carrocerías); sensores, sistemas de asistencia de seguridad; así como automatización y robótica.
“Con la firma de la modernización del T-MEC se abrirá nuevas oportunidades. Iremos apostando a mayor inversión y lo que estamos viendo es un nearshoring 2.0; vemos una mayor inversión en toda la cadena productiva de automóvil”, proyectó.
La industria de autopartes es la columna vertebral de la producción de vehículos, que está orientada a suministrar partes y componentes a la fabricación de autos en Estados Unidos, y continuará esta tendencia, lo que está por definirse en los siguientes años es la alta dependencia y correlación que hay con respecto a la fabricación y venta de autos en Estados Unidos.
En el marco de su ponencia “Estrategia de impulso a la reconversión hacia la electromovilidad”, el director de la INA recordó que la participación de vehículos electrificados, incluyendo los híbridos en Estados Unidos durante el 2025 representaron cerca de 1.19 millones de unidades producidas en Norteamérica y donde prácticamente 310,000 unidades son híbridos enchufables, 1.87 millones de híbridos, frente a los 11.73 millones de motores de combustión que se producen en Estados Unidos.
“La cuota de eléctricos en la producción total podría aumentar 7.9% en Estados Unidos en 2025 y la expectativa es incrementar a 8.9% en el 2026, a 10.7% en el 2027, hasta el 22.7% en 2030”, estimó.
Para ello, EU va a requerir, en la próxima revisión del T-MEC, ponerse de acuerdo con México en nuevos procesos tecnológicos para el suministro de partes y componentes vinculados a la electromovilidad y todas las partes y de tecnología que está alrededor.
No obstante, reconoció que existen factores que están influyendo en pronóstico de ventas, “estamos conscientes que la eliminación de incentivos fiscales federales en Estados Unidos para autos eléctricos ha ralentizado el mercado y el crecimiento será gradual, pero se está impulsando, en vez de los 100% eléctricos habrá híbridos”, mencionó Gabriel Padilla.

