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Mariana Higa impulsa el liderazgo femenino en finanzas y trading
Avances en equidad de género redefinen el futuro del sector financiero en América Latina, impulsados por nuevas líderes.

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Mariana Higa, Client Relationship Growth Lead para Latinoamérica en Vantage Markets, comparte, en entrevista con El Economista, su experiencia en el sector financiero y del trading, donde la ejecutiva traza un panorama realista sobre cómo las mujeres están ganando espacio en los mercados globales, al tiempo que impulsa una agenda basada en inclusión, profesionalización y alto desempeño.
Su experiencia refleja una transformación gradual, pero constante, en la manera en que las empresas financieras abordan la equidad de género y el desarrollo de talento.
A lo largo de su trayectoria, Higa identifica como uno de los principales retos la necesidad de demostrar, de forma permanente, sus capacidades en un entorno donde las oportunidades no siempre se distribuyen de manera equitativa.
En sus primeros años, explica, fue necesario desarrollar una combinación de resiliencia, preparación técnica y visión estratégica para convertir cada desafío en una oportunidad de crecimiento profesional.

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“En finanzas, los resultados importan, pero también la confianza que generas en tus equipos y clientes”, sostiene. Esta convicción la llevó a fortalecer sus habilidades analíticas, su capacidad de liderazgo y su enfoque en relaciones de largo plazo.
Para Higa, el acceso de más mujeres a puestos directivos depende, en gran medida, del desarrollo de competencias clave como la toma de decisiones basada en datos, la comunicación efectiva y la gestión del riesgo. Sin embargo, subraya que estas habilidades deben ir acompañadas de una mentalidad de autoconfianza y visibilidad profesional.
“Muchas mujeres están altamente capacitadas, pero no siempre se postulan o se hacen notar”, afirma. En este sentido, considera fundamental que las organizaciones impulsen programas de mentoría, capacitación continua y redes de apoyo interno.
En lo personal, Higa reconoce que la maternidad ha sido un punto de inflexión en su carrera. “Definitivamente, ser madre ha sido la experiencia que más ha marcado mi forma de liderar. Ser mamá me enseñó a priorizar, a tomar decisiones con claridad y a entender que el liderazgo real también implica equilibrio, enfoque y presencia. Mis hijos son mi mayor motivación, y esa misma forma de liderar la llevo a mi equipo.”
Desde su experiencia, integrar vida profesional y maternidad no es una disyuntiva, sino un ejercicio constante de organización y corresponsabilidad.
Considera que cuando las empresas incorporan esquemas de flexibilidad y evaluación basada en resultados, no solo respaldan a las mujeres que son madres, sino que construyen culturas laborales más eficientes y competitivas
Aunque el sector financiero en América Latina mantiene una percepción predominantemente masculina, Higa reconoce avances significativos en los últimos años. Cada vez más mujeres ocupan cargos estratégicos en áreas como inversiones, análisis de mercados y desarrollo comercial. No obstante, advierte que la transformación es desigual entre países y segmentos.
Mientras algunas instituciones ya integran la diversidad como parte central de su estrategia, otras aún operan bajo esquemas tradicionales. “El cambio existe, pero necesita acelerarse”, puntualiza.
Desde su rol en Vantage Markets, la ejecutiva impulsa una cultura organizacional basada en la inclusión y la equidad. La empresa, explica, promueve políticas de igualdad de oportunidades, evaluación por desempeño y diversidad en sus equipos regionales.
Además, busca extender estos valores a su comunidad de traders y socios estratégicos mediante iniciativas de formación, eventos especializados y contenidos educativos que fomentan la participación femenina en los mercados globales.
Uno de los factores más influyentes en su desarrollo profesional ha sido la mentoría. Higa destaca la importancia de haber contado con líderes, tanto hombres como mujeres, que confiaron en su potencial y le brindaron orientación en momentos clave.
Estas experiencias moldearon su visión del liderazgo, enfocada en la colaboración, la empatía y la construcción de equipos sólidos. “Un buen mentor no solo te enseña, también te impulsa a creer en ti misma”, señala.
En cuanto al papel de las empresas para cerrar la brecha de género, Higa considera indispensable pasar del discurso a la acción. Entre las medidas prioritarias menciona la implementación de procesos de selección sin sesgos, esquemas de flexibilidad laboral, programas de desarrollo directivo para mujeres y metas claras de diversidad.
Asimismo, subraya la relevancia de medir y transparentar avances. “Lo que no se mide, no se mejora”, afirma.
Para la ejecutiva, generar oportunidades reales para el talento femenino en Latinoamérica no solo es una cuestión de equidad, sino también de competitividad. Diversos estudios han demostrado que los equipos diversos toman mejores decisiones y gestionan mejor los riesgos, una ventaja clave en mercados volátiles.
En este contexto, integrar más mujeres en posiciones estratégicas fortalece la innovación y la sostenibilidad del negocio.
Finalmente, Higa dirige un mensaje directo a las mujeres interesadas en desarrollarse en finanzas, trading o mercados internacionales: confiar en su preparación y atreverse a dar el siguiente paso.
Recomienda buscar formación constante, construir redes profesionales y no temer a los entornos competitivos. “El talento femenino es necesario en esta industria. No esperen a sentirse ‘listas’, porque el crecimiento ocurre en el camino”, concluye.