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El Grupo Banco Mundial recomienda alinear normas para el mercado interno con las internacionales
El Grupo Banco Mundial recomendó alinear las normas para el mercado interno con las internacionales, por los beneficios implícitos de las buenas prácticas multinacionales.

Contenedores en el Puerto de Lázaro Cárdenas.
El Grupo Banco Mundial recomendó alinear las normas para el mercado interno con las internacionales, por los beneficios implícitos de las buenas prácticas multinacionales.
Esta sugerencia se incluyó en el Informe sobre el Desarrollo Mundial 2025: Normas para el Desarrollo, el cual se presentó este martes por ese consorcio y el gobierno de México.
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El Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio de la Organización Mundial de Comercio (OMC) fomenta la alineación de las normas nacionales con las internacionales para garantizar que las medidas que los países adopten para lograr objetivos públicos legítimos —como la salud, la seguridad y la protección del medio ambiente— no perturben innecesariamente el comercio.
Además, según el Informe, dicha alineación asegura que las empresas de un país no necesiten producir una variante para el mercado interno y otra para la exportación.
En sectores no transables como la educación, la salud y la administración pública, el Grupo Banco Mundial recomienda que las normas sean más sensibles al contexto y ofrezcan al mismo tiempo un camino claro para la mejora.
“En estos ámbitos, aunque las normas internacionales pueden servir de referencia, es posible que los países en desarrollo deban elaborar sus propias normas”, acotó.
El propio proceso de desarrollo de normas debería alentar a esos países a atender sus propias prioridades y capacidades dentro de contextos políticos y culturales específicos.
A medida que los países se vuelven más ricos, el Grupo Banco Mundial consideró que deben apropiarse del proceso de elaboración de normas internacionales, ya sea desarrollando nuevas o actualizando las existentes en función de su experiencia y necesidades.
La participación activa en el desarrollo de normas internacionales es importante, incluso cuando un país dispone de capacidad técnica limitada en las áreas que dichas normas regulan, ya que le permite compartir sus desafíos y prioridades, e influir así en el alcance de las normas.
Además, las organizaciones internacionales de normalización funcionan como entornos de aprendizaje y ayudan a los países a comprender mejor cómo se elaboran las normas mediante la interacción con participantes de otras naciones y partes interesadas. “Naturalmente, el nivel de participación de cada país dependerá de sus prioridades y de sus conocimientos especializados en sectores específicos”, dijo.
En un comunicado de prensa, la Secretaría de Economía refirió que el informe señala que las normas —que abarcan desde especificaciones técnicas industriales hasta estándares digitales y ambientales— constituyen hoy un componente esencial de la infraestructura económica, tan relevante como las carreteras, los puertos o las telecomunicaciones.
La Secretaría de Economía expuso que la adecuada adopción de las normas permite mejorar la calidad de los productos y servicios, facilitar el comercio, fortalecer la confianza en los mercados y promover la innovación.
La presentación del informe en México reunió a autoridades gubernamentales, representantes de organismos internacionales, especialistas y actores del sector productivo, quienes analizaron la relevancia de la estandarización como herramienta estratégica para impulsar el desarrollo económico sostenible e incluyente.
Entre sus principales hallazgos destaca que el uso estratégico de normas y estándares puede impulsar la productividad, facilitar el comercio internacional y mejorar la participación de los países en las cadenas de valor globales.
Asimismo, el informe subraya que la proliferación de normas internacionales ha transformado el funcionamiento de los mercados y el comercio mundial. En la actualidad, una parte significativa del comercio internacional se encuentra influida por requisitos técnicos, estándares de calidad y esquemas de certificación que garantizan la seguridad, la interoperabilidad y la confianza en los productos y servicios.
Durante el evento, se destacaron las acciones que México ha impulsado para consolidar su infraestructura de la calidad, entendida como el conjunto de instituciones, normas y mecanismos que garantizan la calidad, seguridad y confiabilidad de los bienes y servicios. Entre estas acciones destaca el relanzamiento y fortalecimiento de la certificación “Hecho en México”, un instrumento estratégico para promover la calidad, autenticidad y competitividad de los productos nacionales.
Asimismo, se presentaron avances en la implementación de normas y procesos de certificación vinculados al turismo comunitario sostenible, orientados a promover prácticas responsables, fortalecer las capacidades productivas locales y generar oportunidades económicas en comunidades rurales y territorios con vocación turística.



