Con solo tres empresas con presencia nacional: Walmart, Soriana y Chedraui, en México existe una alta concentración en el mercado de tiendas minoristas del canal moderno, por lo que es imperativo eliminar los obstáculos en el ámbito local que dificultan la expansión de cadenas regionales, afirmó la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).

En el “Estudio de Competencia en el canal moderno del comercio al menudeo de alimentos y bebidas”, presentado ayer 4 de noviembre, el órgano antimonopolios halló además que Walmart, el mayor competidor en el formato de bodegas, supermercado, hipermercados y megamercado (BHSM), es el agente con menor presión competitiva, pues en una de cada cinco de sus tiendas opera como monopolio.

Además, identificó que 87% de las áreas de influencia con un sólo competidor corresponden a Walmart y que la empresa “no enfrenta competencia en casi la mitad de sus tiendas establecidas en zonas no urbanizadas o de menor densidad”. A julio del 2019, la cadena de capital estadounidense tenía 40% de los establecimientos BHSM, el doble que su más cercano competidor, Soriana (20%) y cinco veces los que el tercer competidor, Chedraui (8 por ciento).

En el mercado mexicano de tiendas de autoservicio existen solo tres cadenas con presencia nacional, como es Walmart, Soriana y, en menor medida, Chedraui, que en algunas regiones enfrentan competencia de cadenas locales bien posicionadas”, dijo la Cofece. Según el análisis en 1,592 municipios, donde habitan más de 17 millones de personas, se verificó que “no hay tiendas de autoservicio y en 255 solo hay una tienda de autoservicio (sin considerar tiendas de conveniencia)”.

Para el análisis de mercado, el estudio definió áreas de influencia para tiendas de grandes superficies, que se clasificaron de acuerdo con el número de habitantes por hectárea: Zona Metropolitana del Valle de México; zonas urbanas con densidad de población superior a la media; zonas urbanas con densidad de población inferior a la media y el resto del país.

“Esta falta de competidores se debe, en parte, a obstáculos regulatorios que inhiben su entrada, mediante trámites y requerimientos que elevan los costos o, en su caso, hace prohibitivo la instalación de tiendas de autoservicio”, refirió.

La Comisión detectó que sólo las grandes cadenas nacionales pueden sortear estas barreras regulatorias, pues cuentan con la capacidad económica para conformar equipos legales especializados en trámites.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx