La producción petrolera de Venezuela inició el 2020 a la baja, al cerrar enero en 882,000 barriles por día (bpd), 25,000 menos que en diciembre, informó el miércoles la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Los números que el Ministerio de Petróleo entregó a la OPEP indicaron que la extracción de crudo durante el primer mes del 2020 bajó de 907,000 a 882,000 barriles por día, pero los técnicos de esta organización contrastan esta cifra con la que reportan fuentes secundarias

Las fuentes secundarias consultadas por el bloque indicaron por su parte que el bombeo fue de 733,000 bpd en enero. La cifra es menor a la registrada en enero del 2019, cuando la producción se ubicó en 1.4 millones de barriles por día, según la estatal petrolera Pdvsa.

La extracción de crudo, que aporta 96% de los ingresos del país, se derrumbó para ubicarse en sus peores niveles en 30 años. Hace una década alcanzaba 3.2 millones de barriles por día. En 2019 la producción promedió 1 millón de barriles diarios, contra 1.5 millones de bpd del 2018.

Venezuela limitó su oferta tras un embargo petrolero vigente desde abril del 2019, incluido en una batería de sanciones de Estados Unidos para presionar la salida del presidente Nicolás Maduro, a quien Washington considera ilegítimo y tilda de dictador. Además de las sanciones, la competitividad de Pdvsa se ha visto afectada por una falta de inversiones y hechos de corrupción por los que detuvieron a un centenar de empleados, entre ellos varios altos gerentes.

Con una economía reducida a menos de la mitad en seis años, Venezuela afronta la peor crisis de su historia reciente con una voraz inflación, además de recurrentes apagones que han recrudecido en el último año y escasez de combustible, especialmente en los estados del interior.

En un comunicado emitido el lunes por el gobierno de Venezuela, se indicó que apoya la recomendación de recorte de producción en 600,000 barriles diarios adicionales.