La Universidad Autónoma de Durango (UAD) se convirtió en la institución de educación superior con el mayor número de frecuencias para radio social en el país, después de que el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) le otorgara en los últimos días la titularidad de cuatro nuevas estaciones con cobertura en Zacatecas, Sonora y Sinaloa, y haciendo entonces de la UAD un organismo tan importante en alcance radial como la UNAM, el Politécnico o la Universidad de Guadalajara, que hoy opera ocho emisoras pero dentro de Jalisco.

La divulgación de la UAD, una universidad de carácter privado con 28 sedes en 14 estados de la República, ahora se escuchará más lejos de Mazatlán, Durango, Gómez Palacio y Torreón, a donde ya llegaba a través de tres emisoras.

El regulador entregó a la UAD las estaciones XHHMO-FM 103.5 de Hermosillo; XHHIS-FM 97.3 de Los Mochis; XHCUAD-FM 93.7 de Culiacán y la XHZTZ-FM 95.5 de Zacatecas.

Con siete frecuencias en total para radio social bajo su control, la UAD no sólo aventaja ya a instituciones de renombre como la UAM o la Universidad Iberoamericana -ambas de la CDMX- tanto por número de señales, cobertura o alcance de público, sino porque gracias a su insistencia de más de 13 años por entrar a la radio de Zacatecas como la primera estación de radio social educativa de todo ese estado, el regulador halló en sus análisis sobre disponibilidad de espectro que había más señales utilizables para nuevas radios públicas.

El caso de la UAD, en su pedido para entrar a Los Mochis, Sinaloa, desató investigaciones del IFT y la autoridad identificó que allí, como en Zacatecas, a un solicitante relacionado con un grupo comercial también se había interesado por frecuencias para radio social, pero al que el regulador le dijo no por estas cercanías con la iniciativa privada y un posible aval a esa intención hubiera significado entonces dar luz verde a prácticas anticompetitivas; como barreras comerciales contra otros agentes económicos con interés comercial en ingresar a esa ciudad.

En otro ejemplo, en Culiacán, Fomento Educativo y Cultural Francisco de Ibarra A.C., la organización que dirige a la UAD, se impuso a otros cuatro interesados en quedarse con la frecuencia disponible para radio social en esa plaza, pues aun teniendo sus tres estaciones originales y un canal de televisión, la Universidad Autónoma de Durango no participa en la radio comercial como los anteriores.

La expansión de la Universidad Autónoma de Durango fue posible, en parte, al plan del IFT de acortar las “separaciones” de frecuencias en radio FM, de 800 a 400 KHz, para permitir que más grupos comerciales y de la sociedad en general ingresen a ese medio de comunicación a ampliar la pluralidad con sus ofertas de contenidos.  

De acuerdo con los reportes del Instituto Federal de Telecomunicaciones sobre las concesiones otorgadas para uso social, las estaciones conseguidas por la UAD están en proceso de instalación de equipos. Pero desde Facebook, la universidad confirmó el arranque de las transmisiones de prueba en Zacatecas, apenas una semana después de que el IFT dispusiera los requisitos que la institución debe dar cumplimiento para retener las frecuencias. 

El hecho de que la Universidad Autónoma de Durango cuente con más canales de comunicación abre nuevas posibilidades para el desarrollo y aprendizaje profesional de sus estudiantes; la lleva a expandir más su divulgación cultural y le fortalece su posicionamiento de marca ante otras universidades. Y más allá, las estaciones otorgadas, de tipo “B”, llevarán su voz más lejos de su público objetivo en las  instalaciones, en todas esas zonas metropolitanas por el alcance que logra la cobertura de esas concesiones.

Una vez que los títulos de concesión de la UAD para esas plazas sean públicos, se podrá conocer toda la gama de posibilidades de las que esa universidad podrá echar mano con el espectro en su poder, como el multiplexeo de canales digitales que pueda poner a disposición de terceros generadores independientes de contenidos sin fines de lucro, ampliando así todavía más la funcional social de la radio. 

“Lo interesante sería conocer su propuesta programática y la forma en que se comprometió a cubrir los requisitos a que se refiere el artículo 86 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, sobre independencia editorial, autonomía financiera, participación ciudadana...”, dice Agustín Ramírez, abogado especializado en telecomunicaciones del bufete Ouraboros. “Se trata de un buen esfuerzo por parte de una universidad privada y sólo habría que estar al pendiente de que el IFT supervise que no lucre con las concesiones”.