Peter Altabef, director ejecutivo (CEO) de Unisys a nivel mundial, visitó Monterrey y la Ciudad de México para reunirse con clientes y prospectos de la compañía, lo que de acuerdo con el propio directivo es una muestra del compromiso que la empresa tiene con México, en donde busca expandir su negocio sobre todo hacia el sector público, en el que, por el momento, casi no tiene participación.

Unisys es una compañía de Tecnologías de la Información (TI) con más de 140 años de historia. Es heredera de una serie de fusiones y adquisiciones entre el fabricante de armas y máquinas de escribir E. Remington & Sons con Burroughs Corporation, la compañía que inventó la primera sumadora automática comercial y Sperry Co, un viejo productor de instrumentos aeronáuticos. En México, Unisys marcó el inicio de su historia hace 95 años y ahora busca fortalecer su presencia con una mayor proporción de clientes en el gobierno.

La oferta de Unisys incluye servicios de nube e infraestructura, servicios de aplicaciones y servicios de subcontratación de procesos empresariales; así como soluciones especificas de software. Entre sus principales competidores se encuentran grandes compañías tecnológicas, como Dell Technologies, Fujitsu e IBM.

En entrevista con El Economista, Altabef dijo que la propuesta de valor de los productos y servicios de Unisys radica en la especialización de estos en la seguridad de la información de sus clientes.

De acuerdo con Altabef, México está en línea con las expectativas de Unisys en la región de América Latina, en donde Brasil es su principal mercado. “Cuando ves los datos de la inversión total en tecnología en la región, encuentras que el mayor gasto se realiza en Brasil, en donde hay 300 millones de personas, por lo que simplemente se trata una economía más grande. Pero México es el segundo en estos términos y es nuestro segundo mercado más grande en la región. Esperamos que nuestro negocio se expanda rápidamente”, dijo.

Hace 13 años que Unisys publica un Índice de Seguridad que su CEO presume como el primero en su tipo. La metodología de este índice se basa en encuestas realizadas a usuarios de TI en 13 países del mundo acerca de su percepción sobre cuatro rubros vinculados directamente con su seguridad: seguridad nacional, seguridad personal, seguridad financiera y seguridad en internet.

Un cuarto de mexicanos desconfían de CoDi

Unisys incluyó a México en su Índice de Seguridad en 2013. Desde entonces, la medición revela un incremento constante en la preocupación de la población mexicana sobre todo en lo que se refiere a los rubros de seguridad financiera y seguridad personal. Fue en 2017 cuando México alcanzó el pico más alto en cuanto a la preocupación de los mexicanos sobre su seguridad, con 216 puntos de 300. En 2018 y en este 2019, el país ha mantenido una puntuación de 213, lo que lo sostiene con los mayores niveles de preocupación entre las naciones consultadas, pues solo se encuentra detrás de Colombia y Filipinas en esta materia.

“Si regresamos 13 años atrás cuando se publicó por primera vez el Índice de Seguridad, las principales preocupaciones giraban alrededor de la seguridad física: desastres naturales, violencia en las calles o el prospecto de un conflicto armado. En la actualidad, si bien estas preocupaciones no han sido eliminadas, han sido sobrepasadas por aquellas relacionadas con la seguridad digital, especialmente por la seguridad de la información financiera y el robo de identidad. Esto no es diferente en México”, dijo Altabef.

De acuerdo con el índice, nueve de cada 10 mexicanos están muy preocupados porque se pueda cometer un fraude en su contra a través de sus tarjetas bancarias o porque puedan ser víctimas de robo de identidad. A estas preocupaciones les siguen un temor por la seguridad personal y la inquietud de que puedan ser objetivo de algún tipo de hackeo o virus informático.

 

En tanto, de acuerdo con Eduardo Almeida Durante vicepresidente y gerente general para Latinoamérica de Unisys, los resultados de México en el Índice de Seguridad 2019 encajan con la estrategia de negocio de la compañía en el país en el sentido de que Unisys puede brindar las soluciones para que tanto la iniciativa privada, esto es el sector financiero, como el gobierno, puedan mejorar la sensación de seguridad de la población mexicana.

“Los mexicanos están muy abiertos a usar tecnología mientras que los gobiernos y las empresas garanticen cierta sensación de seguridad. Esta es una gran oportunidad para Unisys, porque nosotros podemos proveer de la tecnología necesaria para realizar esto a los gobiernos, las empresas y las ciudades”, dijo Almeida.

El directivo regional puso como ejemplo la plataforma de cobros digitales CoDi, impulsada por el Banco de México y que ya se encuentra en fase de pruebas en distintas instituciones bancarias en el país.

Según el Índice de Seguridad de Unisys, un cuarto de la población mexicana cree que la plataforma del Banco de México, la cual permitirá a sus usuarios realizar pagos y cobros digitales mediante su teléfono celular, es poco o nada segura.

Para Almeida, esto significa que si el gobierno ofrece una solución segura a la ciudadanía, dicha medida se reflejará en la percepción de los usuarios alrededor esta tecnología. Lo mismo sucede en el caso de la regulación que obliga a las instituciones financieras a implementar soluciones de identificación biométrica para la autorización de transacciones, pues nueve de cada 10 mexicanos creen que la tecnología de detección de huellas dactilares puede aumentar la seguridad de las transacciones financieras y acelerar la identificación durante los procedimientos bancarios.

Incrementar presencia en sector público

De acuerdo con Peter Altabef, a nivel mundial, 55% de los ingresos de Unisys provienen del sector privado, mientras que 45% llegan desde el sector público. Apenas este año, por ejemplo, Unisys fue seleccionada como una de 50 compañías que firmaron un contrato por 1,200 millones de dólares para proveer servicios de TI al ejército de Estados Unidos. Esto no sucede en México, pues prácticamente la totalidad de sus ganancias en el país dependen de la iniciativa privada.

Altabef quiere cambiar esta situación. “México es un país central para nosotros y nuestro modelo de negocio incluye trabajar con el sector privado y con el gobierno”. De acuerdo con Eduardo Almeida, la mayoría de los negocios de la compañía en el país son con el sector financiero o con el de la manufactura. “Nuestros negocios con gobiernos son muy pequeños y eso nos da la oportunidad de crecer. Estamos muy interesados en buscar oportunidades en el sector público”, dijo.

Mientras tanto, para Federico Beling, jefe de la oficina de Unisys en México, es complicado determinar cuándo podrá la compañía crecer su participación en la proveeduría tecnológica del gobierno federal, aunque previó que se trata de un objetivo de mediano plazo. “El gobierno acaba de llegar. Va a haber inversión pero estamos en un periodo en el que el nuevo gobierno está entendiendo la situación, pero vamos a crecer en el gobierno”, dijo.

Respecto de la política de austeridad de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, que en el área de tecnología dio un duro golpe presupuestal sobre todo en lo que respecta a la adquisición de software, con una reducción de 76.4% en este rubro, Almeida dijo que, para Unisys, la austeridad significa sacar el mayor provecho de la inversión que se realiza, por lo que es importante hacer más con menos y mantener la austeridad en términos de costo.

“Es imposible para cualquier gobierno, incluido el mexicano no usar tecnología. Lo que estamos haciendo es ofrecernos mejor al gobierno y para eso hemos empezado a crear las relaciones para servir a nuestros clientes en el gobierno federal. Estamos estableciendo conexiones más estables aunque todavía no estamos ahí”, remato.

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