Teléfonos de México enfrentó un complejo segundo trimestre del 2018, con bajas generalizadas en sus ingresos, utilidad bruta, cartera de clientes únicos y EBITDA, al tiempo que profundizó su deuda y pérdida neta.

Telmex informó a la Bolsa Mexicana de Valores sobre una caída de 4.2% en sus ingresos totales, hasta los 23,600 millones de pesos para el periodo abril-junio y esto como consecuencia de menores ventas en sus tiendas insignia, menos entradas por servicios de voz e interconexión y también por una baja de tarifas en otros servicios.

La compañía tuvo una pérdida trimestral de 120,000 unidades generadoras de ingresos o UGIs, para quedarse con 21 millones 892,000 cuentas que le tienen contratado algún tipo de servicio, mientras que el nivel de suscriptores únicos se ubicó en 9.7 millones de clientes netos.

El brazo de telecomunicaciones fijas de América Móvil informó a los inversionistas que su deuda se elevó en 34.2% entre abril y junio pasados, para ubicarse en 17,539 millones de pesos.

El EBITDA, por su parte, cayó 10.6%, hasta los 4,167 millones de pesos y desde los 4,663 millones de pesos de hace un año, y el margen de maniobra para el periodo se ubicó en 17.7%, un dato que pondría en aprietos futuras acciones de Telmex.

La utilidad de operación de la empresa se situó en 706 millones de pesos en el trimestre.

Telmex reportó una pérdida neta de poco más de 1,742.4 millones de pesos para el segundo trimestre del 2018 y un acumulado de 2,836.4 millones de pesos en lo que va del año, en comparación con los 79.3 millones de pesos para el primer semestre del 2017.

La telefónica reportó un alza en sus inversiones, para ubicarlas en 3,141 millones de pesos y dirigidas al despliegue de nuevas redes de datos y al fortalecimiento de la ya existente. La cifra supone una elevación del Capex cuando es comparada con los 1,787 millones de pesos invertidos por Telmex en el trimestre enero-marzo de 2018.

Nuevo ambiente con separación funcional y cobro de interconexión

Los estados financieros de Teléfonos de México tendrían que empezar a mejorar a partir de enero de 2019 con las tarifas de interconexión que cobrará al resto de operadores, luego de una resolución judicial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que invalidó un mandato de la reforma sectorial del 2013 que, como en el caso de Telcel, imponía a Telmex el no cobro a sus competidores por el uso de sus redes. 

Para entonces, el Instituto Federal de Telecomunicaciones ya habrá definido el monto de la tarifa con las que Telmex intentará palear las pérdidas que le generan las constantes bajas en los servicios de voz, roaming, interconexión y también por los pasivos laborales, impactos que ya desde 2017 Prodigy Infinitum, su negocio de Internet de banda ancha, no ha podido compensar aún con su crecimiento de doble dígito. 

A mediados de abril de 2018, la Suprema Corte dio la razón a un amparo promovido por Telmex que basaba su argumento en que el constituyente asumió atribuciones del órgano regulador al escribir en el Artículo 131 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión (LFTR) que Teléfonos de México, como agente económico preponderante, no puede cobrar por la interconexión de las redes de terceras empresas con las suyas.

A la par, la empresa también atraviesa un proceso de separación de su brazo de servicios mayoristas.

El IFT resolvió el 27 de febrero que tanto Teléfonos de México como Teléfonos del Noroeste deben escindir sus negocios de provisión de servicios mayoristas relacionados con la red local, los enlaces locales y otros elementos de infraestructura pasiva en nuevas empresas que atiendan en exclusiva a Telmex/Telnor y al resto de la industria. El plan se ha denominado como separación funcional. 

El regulador ya remarcó que no se dará marcha atrás a la separación funcional en Telmex y Telnor, y explicó que esta acción no debe afectar los derechos de los trabajadores, esto porque las nuevas empresas seguirán teniendo el mismo dueño.