Sao Paulo.- Pietro Labriola, jefe del proveedor brasileño de telefonía celular, voz fija y banda ancha TIM, dedicó buena parte de su conferencia en Futurecom 2019 a presentar la visión de su compañía sobre la explotación del espectro radioeléctrico en Brasil, un mercado de 54 millones de usuarios móviles con ARPU de 6.1 dólares y 1.6 millones hogares que son atendidos directamente por esta filial de Telecom Italia.

Labriola, con cerca de siete meses en el cargo de CEO de TIM, dijo que sólo el establecimiento de reglas claras para las subastas de espectro y compraventas de frecuencias ya asignadas entre operadores mantendrá la certeza de la inversión en este rubro, alejando a aquellos actores que pudieran ser considerados como especuladores del espectro.

El director general de TIM se refirió así a la Agencia Nacional de Telecomunicaciones de Brasil (Anatel) que prepara la primera licitación de espectro para el despliegue de servicios de 5G, desde el primer semestre de 2020, el cual ha sido cuestionado no sólo por TIM, ante el hecho de que el regulador no ha confirmado aún cuántos y qué tipos de bloques pondrá al mercado.

El otro destinatario de los comentarios de Labriola, fue Claro, que no hace mucho le arrebató el segundo lugar de entre los operadores móviles del mercado brasileño, que se quedó también con el espectro de Nextel tras la concentración de ambos y por eso ahora TIM busca una compartición de esas frecuencias con Claro, si logra echar atrás la decisión de una instancia reguladora que validó la fusión Claro-Nextel.

Labriola mostró su preocupación en primer lugar porque en la primera licitación para 5G de Brasil el regulador Anatel permita que operadores recién llegados al país, operadores regionales o fondos de inversión puedan adjudicarse las frecuencias, para después traspasarlas a terceros por argumentos de insolvencia o faltos de estrategia en despliegues de red.

Pietro Labriola, jefe de TIM, durante su participación en Futurecom 2019. Foto: Nicolás Lucas

El directivo también mostró preocupación porque el Estado piense en licitar señales con precio desmedido para una industria local que paga otros insumos en dólares, pero que cobra servicios en monedas depreciadas, lo que provocaría que sólo aquellos operadores con un fuerte músculo financiero adquieran los paquetes de frecuencias.

Al cierre de septiembre de 2019, Claro reportó un nivel ebitda de 3,400 millones de reales, equivalentes al 37% de sus ingresos trimestrales; en tanto que el de TIM fue de 37.9%, 1,616 millones de reales, al fin de junio, pues no ha reportado aún sus datos financieros para el trimestre julio-septiembre.

“El espectro es un importante insumo a nivel industrial, por tanto es importante reconocer la participación de los actores que utilizarán esas frecuencias para fines industriales y no para fines financieros (…) La licitación debe permitir la participación de quienes desean invertir, pues sería un absurdo permitir la participación de quienes desean comprar y luego revender. Por todo ello, esperamos la comprensión en las subastas y adquisiciones. Tenemos que entender las reglas; qué se colocará y evaluar si esa concentración de frecuencias en un operador puede generar algunos problemas”, planteó Pietro Labriola en su keynote de Futurecom 2019.

A pregunta expresa en las instalaciones de Futurecom 2019, Labriola indicó que la concentración Claro-Nextel pasó en los reguladores con reglas de antimonopolio, pero que será el mercado, en su día a día, quien determine la eficacia de validar esa acción.

 

El Estado brasileño planea su primera licitación en 5G en menos de un año y aunque no ha confirmado las frecuencias en concurso, el sector estima que serán aquellas en la banda de 3.5 GHz, 200 Megahertz de señales sólo en ese espectro; más otro paquete de cien MHz en el espectro de 2.3 GHz y un remanente en la banda de 700 MHz. Son las frecuencias sobre las que TIM hizo alusión, mientras que sobre aquellas que pasaron de Nextel a Claro tienen que ver con bandas en 800 MHz, 1.9 GHz y en 1.7/2.1.

Para Pietro Labriola es mejor para el desarrollo de las redes de 5G que los órganos reguladores concursen las frecuencias radioeléctricas a contraprestaciones accesibles y en cambio, se diseñen otros mecanismos para el empuje de la cobertura social; eso además reforzaría las economías de escala en despliegue de redes, en este caso, por todo el territorio brasileño.

“Las redes de 5G serán mucho más tecnológicas y serán también rentables y de inversiones muy intensivas, por eso son importantes los modelos de licitaciones que permitan la inversión, pues el valor de esta subasta puede ser menor que los compromisos de cobertura”.

Pietro Labriola remarcó más adelante el interés de TIM por adquirir activos de Oi que eventualmente pudieran salir al mercado por el atribulado estado financiero de esa compañía que también participa en los negocios fijos y móviles de Brasil:

“Como presidente de una operadora que cotiza en la Bolsa, mi obligación está en si, en el mercado, habrá frecuencias disponibles o backhaul (activos físicos). Debo que verificar si estos activos generarán valor para los accionistas. En el caso de Oi, si el espectro o el backhaul están disponibles, evaluaremos si habrá valor y entonces la consecuencia es clara”.

kg