Con la puesta en marcha del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), México podría captar por lo menos 20% de las nuevas inversiones de Japón, Alemania, Corea y China que direccionarán a Norteamérica, para sustituir las importaciones de la región, acotó Óscar Albin, presidente de la Industria Nacional de Autopartes (INA).

China, Japón, Corea y Alemania son los principales exportadores de autopartes, después de México, a la región de América del Norte, por una cantidad de 85,000 millones de dólares. Pero una parte del producto que hoy se envía desde fuera de la región deberá producirse dentro de ella, ante la necesidad del aumento de contenido regional acordado en el T-MEC.

Las empresas instaladas en Asia y Europa y que vendían a Norteamérica tendrán que redireccionar sus operaciones a México, Estados Unidos o Canadá para vender en la zona Nafta y evitar aranceles.

En conferencia de prensa, el directivo afirmó que esto se traduce en áreas de oportunidad para México; sin embargo, mucho tendrá que influir el asunto de qué condiciones ofrezca nuestro país a esos inversionistas.

“En caso de que se ratifique el T-MEC tendremos una oportunidad de atraer inversiones de estos países, aunque Estados Unidos es un gran competidor, el sur de ese país lo es, o a lo mejor algunos japoneses o coreanos prefieren irse a su país”, acotó Albin.

“Pienso que tendremos una oportunidad de captar 20% de las inversiones en el transcurso de esos periodos (cuando se lleve a cabo la transición del ajuste de reglas de origen). Es una oportunidad de crecimiento para la producción de autopartes en México”, indicó.

El dirigente de las empresas productoras de autopartes en México sostuvo que existen múltiples empresas chinas que tienen problemas para acceder al mercado de Estados Unidos y que esto podría ser ventajoso para nuestro país. Por ejemplo, citó: si el arancel de 10% llegara a subir a 20 o 25%, definitivamente perderían competitividad las (empresas) chinas que no tengan plantas en Norteamérica y una migración a México es una gran oportunidad.

Destacó que 80% de la producción de partes y componentes automotrices de México tiene destino a Estados Unidos, 10% adicional es para el ensamble de unidades en el mercado interno y que luego son exportados, y otro 10% restantes son para consumo interno de refacciones.

Para el cierre de este año se prevé que la facturación de autopartes en México llegue a 100,000 millones de dólares, como cifra récord.

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