Delta Air Lines informó que resolvió el problema técnico que lo obligó mantener en tierra a todos sus aviones el fin de semana, pero canceló más vuelos el lunes.

La aerolínea había cancelado 110 vuelos y advirtió que podría haber más. La noche del domingo tuvo que cancelar 170 despegues debido a una falla técnica.

El presidente Donald Trump le echó la culpa a Delta por los problemas en los aeropuertos durante el fin de semana, en donde se organizaron protestas masivas en contra del decreto presidencial que le prohíbe entrar al país a ciudadanos de siete países mayormente musulmanes. Trump tuiteó el lunes que sólo 109 personas fueron detenidas para ser interrogadas tras la emisión del decreto, de un total de 325,000 que venían a Estados Unidos. Funcionarios de Delta no respondieron de inmediato al tuit presidencial.

Hace apenas dos semanas, el director general de Delta, Ed Bastian, festejaba el ascenso de Trump al poder, afirmando que estaba muy entusiasmado por la posibilidad de que el nuevo gobierno invierta en infraestructura aeroportuaria, reduzca los impuestos y suavice regulaciones.

Bastian expresó también sus esperanzas de que Trump escuchará las quejas de Delta, American Airlines y United Airlines de que las aerolíneas del Medio Oriente están compitiendo de manera desigual al recibir grandes subsidios de sus gobiernos.

Bastian pidió disculpas a los clientes por la situación frustrante , en un mensaje en el sitio de la empresa. Delta ofreció permitirle a los pasajeros que viajaban el lunes cambiar sus vuelos sin tener que pagar la tarifa de 200 dólares por hacerlo; además, se negó a colocar en aviones a menores de edad sin adulto acompañante hasta que se resolviera la situación.