A los 12 años, Irene Villa sufrió un ataque terrorista de la ETA en España cuando viajaba en el coche con su mamá, lo que le causó la pérdida de ambas piernas y tres dedos de la mano izquierda. El panorama era desalentador e incluso la dieron por muerta en un principio.

Después del ataque, fue llevada al hospital donde su padre pidió que no la salvarán por la calidad de vida que iba a tener, pero saldría adelante porque no se dejaría vencer.

Por días, no vio a su mamá quien estaba en otro hospital y había perdido una pierna y un brazo, pero la motivación para salir adelante era su hija. Cuando pudo ir a verla, le dio a Irene la lección que la acompañaría toda su vida.

“Llegó mi mamá y me dijo ‘esto es lo que hay, con esto tenemos que vivir los años que se pueda. Tenemos dos opciones: odiar y maldecir a los terroristas o empezar a vivir hoy, ser feliz y no lamentar nada’. Es tu responsabilidad curarte y ser completamente feliz”, recordó durante el World Leadership Forum de WOBI.

Irene tenía la determinación pero el camino no fue fácil, sobre todo al llegar a la adolescencia y más por los deportes que solía practicar con su padre.

En un principio, temió que nadie la fuera a querer, pero cambió su foco de atención para volverse resiliente, valiente, determinada y sonreír ante la adversidad.

“Ten valor y jamás te rindas. Al final el mundo lo ves como quieras. Hay terrorismo, inseguridad y maldad, pero puedes ver lo bueno y la felicidad”, dijo Villa.

Hoy a sus 40 años, tiene tres carreras: es periodista, psicóloga y escritora, es madre de tres niños, ayuda a gente que pasa por situaciones como la que ella vivió, y sigue practicando deportes como  esquí alpino paralímpico, deporte en el que obtuvo la copa de España y esgrima en silla de ruedas, coronándose como semifinalista. También fue nombrada embajadora de la Unión Europea (UE).

Parte de sus logros han sido integrar el equipo de esquí paralímpico femenino, correr rallys, hacer buceo, así como recibir un premio de periodismo por su trabajo en diferentes medios de comunicación de España.

También ha sido modelo de campañas de marcas de ropa y creó una organización de reinserción laboral y deporte adaptado para personas con discapacidad, llamada Fundación Irene Villa.

“Si no me hubieran dicho que no podía hacer muchas cosas, no lo hubiera hecho y así he conocido muchas cosas maravillosas. El miedo se enfrenta encarándolo”, afirmó.

Las lecciones

Irene mencionó que las claves para llegar hasta donde está ha sido su fuerza de voluntad, porque para ella, eso y el espíritu, son el motor para lograr lo que sea. Así como el no temer al fracaso y creer en uno mismo, sin importar que se pueda caer porque siempre se puede levantar.

“El fracaso enseña algo que el éxito oculta, que a veces uno fracasa pero aprendes grandes lecciones. Si crees en ti y disfrutas es cuando empiezas a ganar”.

De igual manera no hay que sentirse víctima, huir de la tristeza, miedo, culpa, queja e ira porque eso derrota antes de comenzar.

Por último, indicó los componentes que todos debemos tener para lograr nuestros sueños, vencer obstáculos y alcanzar la felicidad y éxito.

  • Pensar en positivo
  • Tener actitud optimista
  • Ser agradecido
  • Crear hábitos sanos
  • Creer en uno mismo
  • Aprender a perdonar
  • Tener metas claras
  • Disfrutar lo que se va consiguiendo, no ver sólo la meta
  • Saber que se puede
  • Deseo decisión y disciplina 
  • Autoestima, amistad y actividad
  • Resiliencia, respeto y responsabilidad