El gobierno de Andrés Manuel López Obrador heredó un mercado laboral complejo y en desaceleración, pero esta última tendencia se ha profundizado por el bajo crecimiento económico del país, expresaron analistas del mercado de trabajo.

En este 2019 “hay signos preocupantes”, ya que la caída de 14,244 plazas en el empleo formal durante junio se presentó principalmente en sectores como servicios, construcción y en puestos de trabajo que son de medio tiempo, afirmó Sergio Luna, director de Estudios Económicos de Citibanamex.

Explicó “si se trata de eliminar el efecto estacional y se considera la generación del primer semestre del año, la creación de empleos es de 289,000, la menor desde el 2009. Sí hay una desaceleración fuerte. Sí hay factor estacional en la cifra de junio, pero eso no debe soslayar el hecho de que, desde finales del 2018, se presentó una fuerte desaceleración de creación de empleo formal. La cifra de junio confirma esta trayectoria de una ralentización”. Sostuvo que el sector agrícola es uno de los principales con cancelación de plazas eventuales, por un factor estacional; sin embargo, en servicios, en donde habíamos visto una creación importante de empleos, sobre todo de medio tiempo y de funciones específicas, “ahí está el impacto, reflejan, por ejemplo, que está dejando de trabajar gente que ocupaba medias jornadas”.

Por su parte, David Kaplan, especialista en temas laborales del Banco Interamericano de Desarrollo, comentó que “la tendencia a la baja empezó en junio del 2018, de tal manera que este gobierno heredó una situación más compleja, pero no por ello deja de ser preocupante el menor crecimiento del empleo en el IMSS”.

Añadió que el sector de la construcción ha sido afectado, y destacó que “los primeros años de gobierno tienden a crecer muy lento, aunado a esto el empleo en el IMSS ya tenía una tendencia a la baja en el último semestre del año pasado, lo que hace difícil que se pueda revertir esta tendencia”. Kaplan dijo que siendo justos —y sin dejar de lado la preocupante pérdida de empleos— también hay que decir que hay una recuperación de salarios que no se había presentado en muchas décadas. Para Raúl Feliz, profesor del Centro de Investigación y Docencia Económicas, la desaceleración en la creación de plazas de trabajo en el país responde a dos factores: el bajo crecimiento económico y una disminución de esfuerzos por formalizar empleos.

El especialista detalla que en el sexenio pasado la economía tuvo un crecimiento de entre 2.2 y 2.3% y el empleo formal ante el IMSS incrementó alrededor de 4 por ciento. Sin embargo, este porcentaje fue una combinación de formalización y generación de nuevas plazas.

Desde septiembre del año pasado, comenta el especialista, la economía del país no ha crecido y de manera natural esto lleva a una desaceleración de empleo. Si consideramos para este año, explica, un crecimiento de 0.7%, la proyección de nuevos empleos asegurados ante el IMSS será de cerca de 480,000 personas. Un número más bajo que los 660,000 que se consiguieron el año pasado.

En tanto, para revertir el número negativo no sólo el gobierno debe poner de su parte, considera la académica e investigadora Hilda Rodríguez.

La profesora de la Facultad de Economía, de la Universidad Autónoma de México, señala que es necesaria inversión pública en actividades productivas y que las empresas no teman arriesgarse.

“La creación de empleos no sólo es un tema del gobierno, sino de empresarios, quienes no están queriendo arriesgarse en un contexto de tanta incertidumbre”.

Los indicadores del empleo no están reflejando las intenciones expresadas por el gobierno federal, indica. Sin embargo, “hay que reconocer que los cambios no se pueden hacer tan rápido”.

No obstante, la administración de Andrés Manuel tendría que estar invirtiendo en actividades productivas, industriales y del campo, precisa. “Es fundamental que se dirijan recursos a estas áreas porque se resuelven asuntos de trabajo y de producción alimenticia”.

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