La Cámara de Comercio Servicios y Turismo en Pequeño (Canacope) estimó que la derrama económica que registrará la Ciudad de México por el periodo de Semana Santa se ubicaría en 3,500 millones de pesos.

Al respecto, el presidente de la Canacope capitalina, Eduardo Daniel Contreras Pérez, dijo que realizó un análisis para esta fecha, donde si bien la derrama económica proyectada para la urbe representa 60% del registro alcanzado en 2019, donde fueron más de 5,922 millones, es superior a la que se obtuvo en el 2020.

De acuerdo con el organismo empresarial capitalino, en el 2020 no se proyectó una cifra sobre derrama económica, al contrario, se generó una pérdida general de 155,250 millones de pesos, derivado del cierre de negocios y por la campaña Quédate en Casa.

“Esta derrama económica tendrá un gran impacto en el sector terciario, por lo tanto, los hoteles, los restaurantes y los transportistas serán los que mayor afluencia turística tendrán en esta Semana Santa pese al Covid-19”, señaló Daniel Contreras.

Las proyecciones de la Canacope Ciudad de México, también calculan que la actividad turística pueda operar a 35% de su capacidad en comparación con el 2019.

A la vez, el líder empresarial también hizo un llamado a la población y a las empresas para que se unan a las campañas que promueve el Gobierno de la Ciudad de México, las cuales buscan evitar la propagación del nuevo coronavirus.

Recalcó que es importante que se respete la sana distancia y se puedan promover las medidas sanitarias para evitar que la Ciudad de México regrese al color rojo del semáforo epidemiológico.

“Aunque estos indicadores pudieran reflejar un indicio de recuperación económica en comparación con la actividad del año 2020, es importante que cada ciudadano se maneje con responsabilidad, siguiendo todos los protocolos y medidas que indiquen las autoridades y establecimientos comerciales para prevenir el incremento de casos positivos de Covid-19 después de este periodo vacacional”, exhortó.

“De no respetar las medidas sanitarias, las consecuencias podrían afectar de manera visible a los negocios de la Ciudad de México y la perspectiva económica para las pymes se tornaría cada vez más crítica”, reiteró Contreras Pérez.