Sin señales de impulso a la obra pública e incertidumbre del sector privado, la industria de la construcción vuelve a mirar lejana su recuperación.

El Instituto Nacional del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó este martes que luego de tres meses consecutivos de incrementos en el valor de producción de las empresas constructoras (en cifras desestacionalizadas), durante abril se registró una caída de 1.8% respecto al mes previo

En contraste, en su comparación anual el valor de producción tuvo un crecimiento del 1.2% con lo que rompió una racha de 33 caídas seguidas (la última cifra positiva fue en junio del 2018, cuando tuvo igual incremento), lo cual fue considerado rápidamente como una mala noticia por el subgobernador del Banco de México, Jonathan Heath.

“En principio, la mayoría de los indicadores debería mostrar tasas anuales elevadas (dos dígitos) a partir de abril ante los efectos aritméticos de la base de comparación. Hoy INEGI reporta que las empresas constructoras crecieron 1.2% respecto al año pasado. Muy mala noticia”, escribió en su cuenta de Twitter.

En abril del 2020, el valor de producción de las empresas constructoras cayó 12.7% debido al inicio del confinamiento obligado por la pandemia del Covid-19.

Para el Grupo Financiero BASE la caída registrada en abril también “puede ser producto de la disminución en los proyectos de inversión pública como resultado del proceso de campaña electoral que se vivió en los últimos meses, debido a las elecciones federales que se llevaron a cabo el pasado seis de junio”.

Sin indicios de mejora

En entrevista, el director de la consultora FORECASTIM, Ricardo Trejo, consideró que, a pesar de un primer trimestre de cifras positivas en la industria de la construcción, no se generaron las condiciones para mantener dicho ritmo, por lo que estima que en el segundo trimestre el PIB del sector presente una caída del 1.5%, respecto al previo.

“No hay un momento económico adecuado para la construcción, si bien se recuperaba la actividad y la demanda agregada también, aún no es tan fuerte como para que arrastre el sector que requiere grandes inversiones y la generación de empleos sigue débil. Hay que destacar que el indicador relacionado con el sector privado (edificación), se estancó en el cuarto mes, 0%, luego de dos meses de crecimiento”, explicó.

Trejo consideró que, si la inversión pública en infraestructura no repunta de manera inmediata y no se genera un mejor crecimiento económico, la construcción requerirá de un par de años más para volver a los niveles pre pandemia.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx