Luego de la salida de Mexicana de Aviación y el impacto de la crisis financiera de 2009, el mercado aéreo mexicano ya no registra niveles de saturación en sus operaciones, pero la industria requiere aplicar inversiones.

Aun con esa ventaja, es necesario realizar inversiones a la infraestructura aeroportuaria del país para que la industria registre mayor crecimiento, afirmó el director ejecutivo de la Asociación Latinoamericana de Transporte Aéreo (ALTA), Alexander de Gunten.

"México ha ganado hasta tres años de respiro por la crisis económica y la salida de Mexicana, pero eventualmente se va a volver a saturar y va a tener las mismas restricciones de crecimiento", advirtió al participar en la Segunda Cumbre Panamericana de Seguridad Operacional en el Mercado de la Aviación.

Explicó que en la actualidad el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México (AICM) es una muestra clara de lo que sucede en torno al tema de Mexicana.

En este sentido coincidió el titular de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), Gilberto López Meyer, ya que la aerolínea tenía casi 40% del tráfico en el aeropuerto capitalino.

"Evidentemente hay un margen en todo el aeropuerto, sobre todo en la Terminal 1 y una saturación en la Terminal 2 (donde opera Aeroméxico), ya que el mercado se movió para allá", explicó.

Estimó que el regreso de Mexicana ayudará a recuperar la actividad comercial en la Terminal 1, pero si no vuelve 'también se va a recuperar'.

Al cierre de este año, por ejemplo, ASA habrá recuperado dos terceras partes de la venta del combustible que estaba consumiendo dicha aerolínea. El incremento, dijo, se registra en el suministro de Aeroméxico, Volaris e Interjet.

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