Zinacantepec, Tol. La construcción de la nueva estación (Vasco de Quiroga) en el tramo 3 del tren interurbano México-Toluca, a petición del Gobierno de la Ciudad de México, y de un puente atirantado implicarán una inversión adicional que ronda los 1,500 millones de pesos. Las dos obras serán licitadas por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y se prevé que las convocatorias se publiquen entre diciembre y enero próximos.

El director de Desarrollo Ferroviario y Multimodal de la dependencia, Manuel Eduardo Gómez, afirmó que dichos costos ya están incluidos en los 90,000 millones de pesos que tendrá el tren. A la fecha se han ejercido 65,000 millones de pesos y del dinero faltante, unos 20,000 millones de pesos será aportados por Banobras, a través del Fondo Nacional de Infraestructura, el resto de presupuesto de egresos.

Con los recursos garantizados, el proyecto ferroviario que fue heredado por la administración pasada tiene ya un avance global del 87%, aunque el tramo 3 lleva el 52 por ciento. De acuerdo con estimaciones de la SCT, el tren entrará en servicio en la primera mitad del 2023.

Sobre las nuevas licitaciones, el funcionario detalló que estarán a cargo de la SCT “porque están fuera de los alcances del contrato que está en marcha (asignado por el Gobierno de la Ciudad de México a un consorcio liderado por Grupo Caabsa)”.

Para acelerar el avance de tramo 3, Manuel Eduardo Gómez dijo que este año se podrán asignar 500 millones de pesos más, a los 400 millones de pesos que se transfirieron el tres de septiembre. “Estamos esperando el programa de obra para publicar un convenio específico y no de reasignación, porque el dinero ya no será del presupuesto”, agregó.

Rueda el tren y derechos de vía

Este jueves, la secretaría realizó un recorrido para medios de comunicación que incluyó los dos primeros tramos, de Zinacantepec, Estado de México, al Cerro de las Cruces y túnel debajo del mismo. Incluso una parte del mismo se transitó a bordo de uno de los 30 trenes que se compraron, para mostrar su funcionamiento.

¿En este momento qué riesgos enfrenta el tren?, se le preguntó al representante de la SCT

En realidad ninguno que pueda estar fuera de control, aparte de derecho de vía, los puntos que quedan pendientes (unos 200 metros en la parte de la CDMX) serán solucionados, pero no es una longitud grande que nos perjudique el programa de obra. Nos quedan retos técnicos importantes que se van a resolver y ya están considerados en los costos totales.

Con la experiencia de que la liberación de derechos de vía ha generado retrasos y sobrecostos al tren, refirió que no se debe iniciar una obra en tanto no se tenga el control de esos derechos, tema que no consideró el anterior gobierno.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx