La crisis financiera de Grecia y su contagio a otras naciones tendrán un efecto aletargador en la conclusión de la Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC), coincidieron portavoces del organismo.

La Ronda de Doha, cuya aprobación se esperaba para finales del 2010, es una negociación en la que 153 países esperan pactar una mayor apertura mutua en los flujos de su comercio.

Josep Bosch, portavoz de la OMC, dijo que la crisis de Grecia cambió la actitud de varios gobiernos frente a las negociaciones comerciales multilaterales.

Algunos países dicen que hay que actuar con cautela, porque no ven el fin (de la situación adversa económica) , comentó al participar en un seminario para periodistas organizado por la OMC y la Secretaría de Economía.

Otras naciones, agregó, plantean que una mayor apertura permitiría un crecimiento económico más elevado y rápido, al tiempo que contrarrestaría un eventual debilitamiento de las economías de la Unión Europea, EU o China.

María Pérez-Esteve, consejera de la División de Información de la OMC, expuso que algunos países consideran que éste no es el momento para aprobar la Ronda de Doha, por los altos niveles de desem­pleo o por los abultados déficit públicos en las economías.

Según la OMC, la crisis financiera internacional motivó a que varios países impusieran medidas proteccionistas a las importaciones, en una proporción que alcanzó 0.5% del comercio internacional.

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