La misión de Fundación Reintegra es prevenir el delito y reincorporar a la sociedad a los adolescentes que experimentan conflictos penales, fortaleciendo sus capacidades y concretando un proyecto de vida, explicó la directora de la Fundación, Jimena Cándano.

Trabajamos a favor de la justicia social, equidad de oportunidad y derechos para los jóvenes en conflicto con la ley apoyados por un grupo multidisciplinario como abogados, psicólogos, trabajadores sociales, con el propósito de que los chicos no reincidan en actos delictivos , afirmó.

La directiva detalló que se les ofrece la oportunidad de llevar una sentencia en libertad, y los especialistas los acompañan para mejorar sus pensamientos, conductas emocionales no agresivas, mejorar en lo académico, laboral y con estas herramientas el adolescente trabaja en su presente para forjarse un mejor futuro.

Durante los 20 años que ha sido aplicado el programa Construyendo Proyectos de Vida: Reinserción de Adolescentes se ha beneficiado a más de 1,600 jóvenes, a más de 3,000 familiares, impactando de forma indirecta a 14,000 personas , destacó.

Jimena Cándano declaró que la atención integral de los adolescentes, entre 12 y 17 años, es 90% hombres y 10% mujeres a quienes se les comparte dedicación y esfuerzo día con día con el fin de lograr su reintegración a la sociedad de manera positiva.

El financiamiento de Reintegra es mediante donativos de empresas como Grupo Toks, FEMSA, Grupo Bimbo, Fundación Telmex y Grupo Financiero Inbursa, quienes apoyan las distintas actividades que realiza la fundación, entre ellas el pago de fianzas o bien impartiendo talleres de serigrafía y cursos de panadería.

De 100 jóvenes que atendemos, 96% logra un cambio radical en su vida y por cada peso que nos donan la tasa de retorno social es 13.03 pesos; es decir, un adolescente cuenta con la oportunidad de reivindicar su conducta y no delinquir logrando un enorme beneficio a la sociedad , acotó.

Puntualizó la necesidad de hablar de este tema con la juventud mexicana para poner en contexto a las personas sobre qué es cometer un delito, reflexionar acerca de actitudes que fomenten la violencia o la prevención de la misma, y comprender que no existe victimario sin haber sido víctima.

Jimena Cándano consideró que en la actualidad es frecuente que el adolescente no encuentre un proceso de sociabilización acompañado de su círculo familiar, y éste busque el reconocimiento y apoyo en sus pares, no sólo en lo positivo, sino rompiendo normas y límites familiares y sociales.

Por ello, la importancia de que se trabaje la prevención del delito; la fundación realiza una labor de reflexión con los jóvenes que se encuentran en conflicto con la ley, con el propósito de trabajar y corregir actos .

La etapa de la pubertad es donde los jóvenes reportan problemáticas relacionadas con violencia intrafamiliar, carencias económicas, consumo de alcohol o sustancias, ya que con estas conductas es muy fácil que se escale en la cadena del delito. Por ello es importante trabajar en la reinserción, para frenar la curva delictiva y contribuir para que los jóvenes conozcan otras alternativas de vida.

Reiteró que no sólo se busca trabajar con jóvenes, familiares y sociedad civil, sino conformar y sumar redes con las que se puedan impulsar leyes, programas y políticas sobre adolescentes en conflicto con la ley penal que actualmente está vigente en la CDMX e ir trabajando en diversos puntos de la República, en fomento de la justicia política nacional.

edna.herrera@eleconomista.mx