De acuerdo con PricewaterhouseCoopers (pwc), en México, uno de los mayores retos de la implantación de la reforma energética será la elaboración de la legislación secundaria sólida, con transparencia en términos contractuales que deberán acompañarse de las modificaciones fiscales necesarias tanto para particulares como para las empresas productivas del Estado.

En conferencia de prensa, el equipo de análisis en energía de esta consultora detalló que los aspectos técnicos como las atribuciones de los distintos reguladores que se formarán, así como los porcentajes de los contratos en hidrocarburos y los procesos para obtener permisos en electricidad, deberán estar listos antes de abril, dejando claras las principales metas de la reforma.

El objetivo primordial de esta reforma es que el país tenga combustibles de mayor calidad y en suficiente cantidad para permitir que incidan en mejorar la economía productiva y se reduzcan las tarifas eléctricas , aseveró el socio líder en la industria energética de la firma, Guillermo Pineda.

RÉGIMEN TRIBUTARIO ESPECIAL

Los expertos consideraron que la Secretaría de Hacienda tendrá otro gran reto en el terreno fiscal tras la elaboración de la reglamentación técnica y operativa, puesto que deberá resolverse si debe existir un régimen especial para las empresas que tributen en el sector energético, además de que se debe delinear la estructura impositiva para las empresas productivas del estado, así como elaborar distintos regímenes para cada tipo de contratos de exploración y producción, además de diferenciar los cobros que se realizan a cada tipo de proyecto según su riesgo exploratorio.

Será un reto importante para la Secretaría de Hacienda, va a requerir capacitación completa y expertos que no tenía porque no los necesitaba.

Estamos hablando de una revolución completa y así lo será en el terreno fiscal , externó Irene Hernández, socia de Impuestos e Industria de Energía de la firma.

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