Con los votos del PAN, PRI, MC, PVEM y PRD en contra, la mayoría legislativa en el Senado de la República, representada por Morena y aliados del PT y PES, aprobó anoche, en comisiones y sin cambios, la minuta que reforma la Ley de la Industria Eléctrica propuesta del presidente Andrés Manuel López Obrador.

En reunión virtual de comisiones unidas de Energía; de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático, y de Estudios Legislativos Segunda, fue rechazada, de entrada, por mayoría de votos, la propuesta del panista Julen Rementería, respaldada por la priista Claudia Ruiz Massieu Salinas, de convocar a parlamento abierto para discutir el cambio legal con todos los interesados.

La sola discusión sobre abrir o no el debate en la Cámara Alta consumió hora y media; desechada la petición de la oposición, Rocío Abreu Artiñano (Morena), presidenta de la Comisión de Energía, propuso discutir y aprobar el decreto en lo general y desahogar las reservas de manera directa durante el debate en el pleno cameral, y así se aprobó proceder.

En su momento, Ruiz Massieu Salinas anunció que el grupo parlamentario del PRI presentará un voto particular cuando el dictamen se someta a votación en el pleno senatorial.

Su correligionaria Beatriz Paredes Rangel se manifestó inconforme con haber aprobado la discusión del decreto, “por encima del Reglamento.

La propuesta metodológica para discutir las reservas directamente en el pleno, lamentó, prácticamente anuló el sentido de la reunión de las comisiones dictaminadoras.

“La razón de reunirnos es precisamente que cada uno de los integrantes pueda expresar sus puntos de vista y argumentar… No se debe resolver con votación mecánica de los grupos parlamentarios’’.

Desde su perspectiva, la reforma conlleva riesgos de violaciones constitucionales y a tratados internacionales.

“Esto se desahogará seguramente en tribunales si no tenemos la fortuna de que nuestros planteamientos merezcan la consideración de los legisladores que integran la mayoría.

“La circunstancia de cómo se va a interpretar si se está generando una opción preferencial y prioritaria y eso no limita la libre competencia, eso lo tendrán que dirimir los tribunales porque, sin duda, quienes sostengan otra cosa van a expresar sus puntos de vista en defensa de derechos creados’’, advirtió.

Y demandó que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) presente su programa respecto a cómo se sumará al cumplimiento de los objetivos 2030, a fin de que se pueda encontrar un planteamiento alternativo para la modernización de generación eléctrica por el Estado mexicano cumpliendo con sus compromisos ecológicos.

Por el PAN, Audelia Villarreal consideró que el dictamen no incluye un análisis serio desde la perspectiva ambiental y es simplemente un discurso político carente de sustento técnico y jurídico.

“La reforma, que a la luz va por la vía rápida, privilegia el uso de combustóleo y carbón para la producción de energía eléctrica con graves consecuencias a la salud y al medio ambiente del país’’. 

Para Miguel Ángel Mancera (PRD), el cambio propuesto por el presidente de la República viola la Constitución en materia de prohibición de monopolios y libre competencia. “La preferencia en el despacho para los productores de energía eléctrica con cierto tipo de contrato generaría una desventaja injustificada para el generador con mayor participación en el mercado, léase la CFE’’.

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