Los pronósticos indican que no será un buen año en la producción de maíz; entre otras razones se encuentran el cambio climático (sequía) y  por la falta de agua de riego y una menor superficie para cumplir con la producción anual, así como la falta de programas de gobierno que ayuden a impulsar mayores cosechas.

En entrevista Rogelio García Moreno, vicepresidente Agrícola del Consejo Nacional Agropecuario (CNA) y productor de maíz en Tamaulipas, explicó que las nuevas políticas del gobierno federal están enfocadas a alcanzar la soberanía alimentaria, a producir más en el país e importar menos granos básicos, pero “consideramos que al haber quitado los apoyos de comercialización que le dan certidumbre al productor y que ordenan al mercado nos va a hacer daño y esos objetivos difícilmente se van a cumplir”.

Explicó que hay regiones del país en las que, si no existen los apoyos directos a los productores, entonces es complicado que se llegue a puntos de equilibrio financieros a partir de los costos de producción existentes, “prácticamente, los apoyos del gobierno ya son parte de las utilidades”.

Añadió que “en Tamaulipas tenemos un problema de disponibilidad de agua de riego, por lo que muchos agricultores tendrán dificultades para mantener su superficie sembrada del grano. Va a disminuir mucho la superficie y será más de la mitad de lo que se estaba sembrando y es por un tema de agua”.

García Moreno recordó que la Secretaría de Agricultura tuvo un recorte presupuestal de 27.3% con respecto al autorizado en el 2019 con 17,858 millones de pesos de menos; por lo que consideró que “las medidas que se están tomando no son las correctas; hemos estado en eso y cada vez más nos entiende la autoridad, sobre todo, porque ya existía un mecanismo que servía para ordenar el mercado, para alinear a compradores (productores e industria) que era el tema de agricultura por contrato, pero como eso ya no existe, entonces va a haber desorden”.

El gobierno está tratando de lanzar un programa, pero “no dan apoyos y tratan de dar información como un regulador externo, esto no va a funcionar, porque al final del día habrá una industria que verá que no hay esquemas para comprar por adelantado (agricultura por contrato) y buscará el mejor precio con granos importados”, detalló el vicepresidente Agrícola del CNA.

Destacó que las importaciones en este año podrían llegar a 20 millones de toneladas; “sobre todo, porque habrá menos cosecha ante una menor superficie destinada al maíz; somos un país comprador muy importante de Estados Unidos”.

En el caso de Segalmex, con el programa de precios de garantía, comentó que es necesario que se apoye a los pequeños productores (sociales), que son quienes cosechan apenas tonelada y media y a quienes se les da un precio de 6,000 pesos por tonelada. No obstante, reprochó: “nadie ha visto los números sobre el impacto que ha tenido el programa”.

En cinco meses, añadió García Moreno, veremos cómo se atenderán los efectos en la producción de grano; pues ante la falta de esquemas de comercialización, los grandes productores del país buscarán opciones.

La tenemos difícil, afirmó, “si debilitas a un productor, ¿cómo le hará ese productor para volver a invertir en otro ciclo agrícola? Siempre (los productores) le tiramos a mantener la misma cosecha, siempre le apostamos a ello, y todo tiene que ver con dinero, con semillas, fertilizante, tecnologías y hacer las cosas a tiempo y para todo eso se necesita tener respaldo financiero”.

[email protected]