El 28 de octubre arranca en Egipto un foro cuyo resultado marcará la regla para las comunicaciones inalámbricas de la próxima década y es seguro que de entre la treintena de puntos ya colocados en la mesa de negociaciones sobre el uso futuro del espectro radioeléctrico y la tecnología más apta para su explotación, quede resuelto el estándar definitivo para el despliegue de las redes de quinta generación o 5G por todo el mundo.

Se trata de la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones o CMR-2019, donde ya se anticipa un pulso entre los industriales de las comunicaciones móviles con los de la industria satelital y de la radiodifusión, que en 2007 perdieron la batalla contra los operadores de red, pues tuvieron que aceptar el reacomodo paulatino de sus frecuencias de uno a otro espectro, porque las bandas de 600 MHz y de 700 MHz fueron despejadas para servicios móviles 4G.

La pelea ahora será por la explotación de las bandas milimétricas, sobre los 24-26 GHz, y las bandas medias de 3.5 GHz y de 6 GHz que los móviles quieren para 5G y Wi-Fi 6, pero que los satelitales no quieren ceder porque desde allí algunos ya empiezan a vender internet de alta capacidad o piensan en hacerlo pronto, porque sus ofertas de TV de paga han perdido atractivo ante los productos de video de los móviles.

El pulso entre ambos bandos no se circunscribe sólo a los operadores, porque detrás habrá gobiernos, empresas, organizaciones civiles y despachos de analistas, queriendo empujar sus agendas, sus desarrollos y sus visiones para el uso de las frecuencias de cara al futuro de las comunicaciones.

Para México, este foro —en el que también se prevén maniobras de los fabricantes internacionales de equipo para hacer de su tecnología el estándar de mayor aceptación entre los operadores— es clave por diversos motivos: el país es presidente del Comité Consultivo Permanente II sobre Radiocomunicaciones (CCP.II) de la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones (Citel) que irá a la CMR-2019 a defender los intereses de este hemisferio y los mexicanos, de los primeros en el mundo en liberar el espectro de los 600 MHz, además empujan por toda Latinoamérica la armonización de esa banda para servicios móviles, lo que se traducirá próximamente en la creación de economías de escala que deberían abonar al empuje de la cobertura en los países de la región. 

De alguna manera, el resultado de la CMR-2019 también será referente para México, porque el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) se apresta a licitar las que serán sus primeras bandas para servicios de 5G el próximo año (3.5 GHz y 600 MHz); aproximadamente 250 Megahertz de señales disponibles entre ambas bandas, que además implicará un reacomodo con sus actuales tenedores —móviles, fijos y satelitales—, y como en el resto del mundo, los operadores del satélite también pugnan aquí, porque la banda de 3.5GHz continúe en su mayor parte para uso satelital y ya se lo han hecho saber al IFT en consultas públicas del regulador sobre las licitaciones IFT-9 y otras anteriores para 4G.

 

 

Queda por conocer de qué manera impactará a la política pública del actual gobierno mexicano en materia de cobertura de internet con lo que se defina en la CMR-2019, cuando el gobierno de la 4T ha deslizado que la estatal CFE Telecom también podría cumplir con su misión de conectar localidades remotas con el apoyo del espectro de uso libre que también se discutirá en Egipto o con capacidad satelital cuyos operadores usan la banda de 3.5 GHz.

No sólo eso, lo que derive de la CRM-2019 trastocará las estrategias de los distintos operadores de telecomunicaciones con presencia en el país, por ejemplo, qué tipo de servicio ofrecer, bajo qué tecnología y espectro y a qué precio, de ahí la importancia de las economías de escala. En Egipto se hablará además sobre el futuro de las comunicaciones aeronáuticas y marítimas; de las comunicaciones inalámbricas para trenes y para satélites no geoestacionarios, entre otros.  

Por todo ello, la CMR-2019 es importante para México, más que sólo creer que de ahí derivarán planteamientos sobre autos conectados o comunicaciones móviles de alta velocidad, pues por algo los mexicanos han organizado dos foros aquí, uno durante 2018 en la Ciudad de México y otro en Monterrey, en abril de 2019, y ha acudido también a encuentros internacionales para promover sus planteamientos.

"Esta conferencia será más importante, incluso que la que se dio para 4G hace varios años, porque entonces se definió a las bandas de 700 MHz para comunicaciones inalámbricas y hubo movimiento de canales de TV. Ahora se van a definir bandas para llegar más pronto a zonas remotas y para aplicaciones que redefinirán la vida cotidiana y las economías", dijo Sebastián Cabello, experto en telecomunicaciones.

Allí se tocarán temas muy técnicos, pero que se relacionarán con tecnologías para realidad virtual, realidad aumentada o de baja latencia, para que veamos más vehículos conectados o para aplicaciones para los servicios de energía y agua y todo eso significa que se buscará más espectro y ¿qué pasará?, que se estará quitando más espectro a los satelitales por el tráfico móvil", dijo Sebastián Cabello, experto en telecomunicaciones.

"En la CMR-2019 se va a definir para qué usar la banda de 3.5 GHz y las bandas altas en 26 GHz, porque allí también hay discrepancias. Los satelitales la utilizan para servicios en la banda Ka, que a diferencia de la banda C que también es de ellos, la otra es de muy buena capacidad para que los satelitales puedan llevar internet (…) Hay muchas empresas con despliegues muy importantes en esa banda y seguramente en todo ello se van a concentrar las discusiones en la conferencia", dijo Gerardo Mantilla, analista en Artifex Consulting.

"Lo que debería salir, en teoría, es que las bandas que se van a explotar se haga en modo de compatibilidad: que la banda Ka pueda utilizarse para servicios móviles como satelitales", añadió Mantilla.

¿Qué han hecho el IFT y la SCT de cara a la CMR-2019 de Egipto?

De cara a la participación de sus funcionarios en la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones, a realizarse en el balneario egipcio de Sharm el-Sheij, junto al Mar Rojo, el IFT creó el Comité Técnico en Materia de Espectro Radioeléctrico (CTER), con el que ha venido desarrollando información con la que ha fijado su postura ante la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) sobre los temas que tocarán en la CMR-2019.

De acuerdo con el IFT, el Comité Técnico en Materia de Espectro Radioeléctrico se nutre con las aportaciones de los fabricantes, operadores, funcionarios de diversas dependencias, organismos civiles y la academia.

Durante los cuatro años previos a cada Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones, los distintos grupos de trabajo de ese comité buscan aportar elementos y argumentos que se consideren oportunos para ser integrados la postura de México.

Esas posturas se traducen en propuestas de contribución para presentarse en la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones, Citel, o como en este caso, la CMR-2019 y será la SCT quien fijará la postura de México en los foros de Egipto entre el 28 de octubre y el 22 de noviembre.

"Esta será una conferencia importante: habrá resultados para servicios disruptivos; se demandará capacidad y habrá otro nivel entre el enfrentamiento de la industria satelital con la móvil. Van estar las empresas fabricantes y los operadores, más pasivos, y los países ya llegarán acordados en sus posturas. En el caso de América Latina, con la Citel, aunque ya estando allí pueden votar otra cosa", añadió Sebastián Cabello. "El rol que más se espera es de los países que han ido hacia adelante, de México y Brasil, seguidos por Colombia. México, con lo que hizo con la banda de 700 MHz y con su plan en los 600 MHz, debería ser muy seguido por el resto de los países de la región en Egipto".