Foad Shaikhzadeh es el jefe de Furukawa Electric Corp para América Latina, un proveedor de infraestructura de fibra óptica para operadores de telecomunicaciones que en su ejercicio fiscal de 2018 —abril a marzo de cada año— facturó 1,200 millones de reales, unos 293 millones de dólares al tipo de cambio de este día por sus operaciones en toda la región y factorías en Argentina, Colombia y México, éste último con representación apenas del 3.0% en los ingresos generales del grupo, pero con perspectiva de que seguirá creciendo en los siguientes años.

Shaikhzadeh ha trabajado en esta industria durante más de treinta años; en ese tiempo ha conocido cómo funciona el ciclo de inversiones en el sector y por ello se muestra calmado ante las desaceleraciones de los operadores en sus desembolsos para construir y mantener infraestructura, bajas más notables en este 2019.

En el actual ejercicio de Furukawa, que concluirá en marzo de 2020, la compañía proyecta aumentar 10% sus ventas a operadores de todos los tamaños y aunque el dato supone un crecimiento, significa más una desaceleración respecto al ejercicio previo, cuando los ingresos del grupo por facturación aumentaron 24 por ciento.

 

Los motivos de esta desaceleración son varios, aunque el principal está en la situación económica que atraviesan los países latinoamericanos en sus mercados internos y presionado además por las inversiones que también han dejado de hacer los grandes operadores de mercados maduros como en los Estados Unidos, de ahí que en este año la inversión de Furukawa Electric también se haya ajustado a 46 millones de reales, desde una partida inicial de 56 millones de reales prevista a ejercer en su mayor parte en 2020. Otra razón de este ajuste halla sustento en que la ampliación de una planta en Colombia para abastecer México ya se haya completado y que Mexicali espere mejores momentos en Estados Unidos para poder crecer por cuenta propia.

En México el PIB del sector telecomunicaciones descendió 4.4% en la medida interanual durante el segundo trimestre de 2019. Brasil podría ofrecer un mejor escenario el próximo año, luego del nuevo marco regulatorio aprobado hace unos días en el Proyecto de Ley de Cámara PLC79, con el que creen los fabricantes como Furukawa Electric que se propiciará un impulso a las inversiones de los operadores.

Foad Shaikhzadeh estima que la deceleración mostrará matices de terminación en 2020 y China, por otra parte, también podría ser un factor principal.

Shaikhzadeh cree que los competidores chinos privilegiaron demasiado el mercado asiático con la disponibilidad allí de fibra óptica y de otros componentes para la construcción de redes, insumos que terminaron haciendo falta en mercados occidentales y en medio de la incertidumbre económica global.

Lo que se prevé, sostiene el empresario, es que en China se ralenticen proyectos de 5G por la situación de la economía mundial y la disponibilidad de la fibra aumente y ésta sea vendida a precio más accesible en otros mercados.

"En China, los proyectos de los grandes operadores comenzaron a ralentizarse porque 5G no sucedió a la velocidad que esperaban, debido a la falta aún de estándares (tecnológicos). La demanda de fibra allí entonces disminuyó de la noche a la mañana y generó un stock estancado muy grande (…) Tenemos proveedores chinos que venden un 40% más barato, pero a veces no tienen ningún compromiso en Brasil o Latinoamérica y están enviando cable al mundo. Cuando China exige fibra nuevamente, estos proveedores de oportunidad (podrían dar problemas)”.

 

Foad Shaikhzadeh manifiesta en el foro Furukawa Summit 2019 el compromiso de Furukawa en América Latina. En Brasil, por ejemplo, ha construido líneas de crédito a pequeños operadores cableros e inalámbricos, los WISP.  

De México ha conocido de la estatal CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos recién anunciada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador para llevar Internet a regiones apartadas. Sabe que esa empresa del Estado necesita insumos para crecer y existe el diagnóstico interno en la Comisión Federal de Electricidad de que 7,000 kilómetros deben ser cambiados a tecnología más nueva.

Shaikhzadeh se muestra abierto a buscar contratos con CFE Telecomunicaciones y el gobierno federal, aunque sostiene que éstos no serían objeto de créditos blandos por el tamaño de proyecto que se ha autoimpuesto el gobierno mexicano:

“Estos créditos blandos están enfocados a clientes pequeños y medianos y CFE Telecomunicaciones está enfocado, en lo que se ha presentado, hacia un mercado grande, en territorio o gente. Nosotros ya proveemos a CFE (…) Si necesitan financiamiento, habría que buscarlos por fuera, por ejemplo con fondos japoneses. Estos proyectos de gran envergadura pueden pasar por financiamiento japonés o el gobierno japonés, conocerlo y respaldarlo”, dijo Foad Shaikhzadeh.

Shaikhzadeh se declaró consistente para expandir a Furukawa por América Latina, pero lanzó la pregunta acerca de cómo monetizarán los operadores los servicios de 5G en esta región, una con divisas depreciadas y con operadores que aún siguen pagando por su infraestructura para 4G.