La versión final de un acuerdo histórico destinado a reducir las barreras comerciales en algunas de las economías de más rápido crecimiento en el Asia-Pacífico fue divulgada este miércoles, lo que sugiere que el pacto está más cerca de hacerse realidad pese a la ausencia de Estados Unidos.

Más de 20 disposiciones fueron suspendidas o cambiadas en el texto final antes de la firma oficial del acuerdo en marzo, incluidas las normas sobre propiedad intelectual incluidas inicialmente a instancias de Washington.

Esos puntos suspendidos se refieren a propiedad intelectual, copyright y políticas para la compra de fármacos, donde los derechos de las farmacéuticas estadunidenses estaban resguardados.

El acuerdo original de 12 miembros quedó en el limbo a principios del año pasado cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se retiró del pacto para priorizar la protección de los empleos en su país.

Las 11 naciones restantes, lideradas por Japón, finalizaron un pacto comercial revisado en enero, denominado Acuerdo Global y Progresivo para la Asociación Transpacífico (CPTPP, por su sigla en inglés). Se espera que sea firmado en Chile el 8 de marzo.

El acuerdo reducirá los aranceles en economías que, en conjunto, representan más del 13% del PIB mundial, un total de 10 billones de dólares. Con Estados Unidos, habría representado el 40 por ciento.

"Los grandes cambios en el TPP 11 son la suspensión de muchas de las disposiciones del acuerdo. Suspendieron muchas de las disposiciones controvertidas, particularmente en torno a los productos farmacéuticos", dijo Kimberlee Weatherall, profesora de derecho de la Universidad de Sídney.

Muchos de estos cambios se habían incluido en el TPP 12 original a pedido de los negociadores estadounidenses, como las normas que aumentaban la protección de la propiedad intelectual de los productos farmacéuticos, que algunos gobiernos y activistas temen aumenten los costos de medicinas.

El éxito del acuerdo ha sido promocionado por funcionarios en Japón y otros países miembros como un antídoto para contrarrestar el proteccionismo creciente de Estados Unidos, y con la esperanza de que Washington eventualmente se vuelva a unir.

"El CPTPP se ha vuelto más importante debido a las amenazas crecientes para la operación efectiva de las reglas de la Organización Mundial del Comercio", dijo el miércoles el ministro de Comercio de Nueva Zelanda, David Parker.

El mes pasado, Trump dijo al Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, que era posible que Washington volviera al pacto si obtenía un mejor trato.

Sin embargo, Parker dijo el miércoles que la posibilidad de que Estados Unidos se una en los próximos años era "muy improbable" y que incluso si Washington expresa su deseo de sumarse a CPTPP, no existe la garantía de que los miembros levanten todas las suspensiones.

Parker dijo que el acuerdo probablemente entre en vigor a fines del 2018 o en la primera mitad del 2019. Los 11 países miembros son Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam. 

El gobierno de Nueva Zelanda espera añada de 0.3 a un punto a su Producto Interno Bruto (PIB).

El Análisis del Interés Nacional, de 243 páginas, señala que por el contrario, la falta de participación en el acuerdo podría representar pérdidas por 183 millones de dólares neozelandeses (133.6 millones de dólares) para la economía de este país.

Las empresas neozelandesas podrían enfrentar más barreras comerciales que sus competidores extranjeros y las inversiones podrían ir a otros países del CPTPP.

El desglose de ventajas para la economía del país de Oceanía, precisa que los ahorros anuales en tarifas suman 222.4 millones de dólares locales (164.5 mdd) cuando esté implementado a plenitud, y 95.1 (69.7 mdd) millones serán ahorros inmediatos.

Respecto a las barreras no tarifarias, los ahorros son difíciles de cuantificar, advierte el documento, pero podrían ir del mínimo de 266.5 mdd hasta 881.3 mdd.

La industria de la carne será una de las más beneficiadas, en particular en su comercio con Japón, ya que las tarifas se reducirán del actual 38.5 por ciento a nueve por ciento en los siguientes 16 años.

erp