El costo de producción promedio por barril de petróleo crudo para Petróleos Mexicanos (Pemex) es inferior a 10 dólares, por lo que la empresa mantiene rentabilidad frente al actual nivel de precio de la mezcla mexicana del hidrocarburo, que cerró en 21.5 dólares por tonel, indicó la petrolera estatal.

La empresa aclaró que la cifra de 23 dólares que Emilio Lozoya, su director, ha mencionado como costo promedio corresponde al costo esperado a futuro vinculado con el amplio portafolio de yacimientos de la empresa .

Dicha variable incorpora tanto la exploración, la delimitación de campos, la perforación de pozos y la instalación de infraestructura, como la producción en nuevos campos , explicó Pemex en un inédito comunicado con el que trató de despejar las dudas cernidas sobre la viabilidad de la empresa ante el abrupto desplome del precio del petróleo.

La petrolera destacó que sus costos de producción que en algunos campos son de hasta 7 dólares por barril de petróleo son inferiores a los de la mayoría de las grandes petroleras como Exxon, Eni, Conoco, BP, Shell, Chevron y Petrobras.

Añadió que el costo de producir incluso se reduce al cotizarse en dólares, debido a la fortaleza de la divisa estadounidense y a que los servicios de producción están contratados en pesos.

En entrevista, Arturo Carranza, de Solana Consultores, estimó por su parte que en los campos productores actuales aún existe un margen, aunque éste desaparecería si se sumaran los costos ponderados de exploración y desarrollo de nuevos campos.

Pemex tiene costos estables en proyectos maduros, por lo que su estrategia hasta ahora ha sido la adecuada, pero si quiere mantener el volumen de producción, deberá apostarle a las asociaciones para desarrollar los proyectos que tiene pendientes, por eso es tan importante que los farmouts se materialicen y el gobierno piense en compartir los riesgos , dijo.

Analistas del mercado global petrolero consideran que las condiciones llevarán a que se mantenga un precio promedio de 20 dólares por barril por lo menos en el 2016 y el 2017, mientras que en los siguientes dos años podría incrementarse hasta un máximo de 50 dólares por barril, y se ha vuelto prácticamente impensable que llegue de nuevo a los 100 dólares por barril.

Miriam Grunstein, especialista en derecho energético, consideró que es muy probable que a lo largo del año se observen más devoluciones de asignaciones para desarrollo de campos por parte de Pemex, con lo que la estatal se concentrará en sus proyectos actuales con costos de producción estables y cuya actividad no es tan sencillo detener.

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