Todo parece indicar que la construcción del nuevo aeropuerto se llevará a cabo en terrenos federales de lo que hoy es el Proyecto Lago de Texcoco. Sin embargo, para poder alcanzar a construir seis pistas se requiere aumentar el terreno en una región que está hacia el nororiente de los actuales terrenos federales.

Con el apoyo del gobierno del Estado de México, funcionarios de la SCT y de otras dependencias, como son la Procuraduría Agraria o las secretarías de Agricultura y Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, han llevado a cabo reuniones con los habitantes de la zona. Se tienen reportes de diversos núcleos agrarios en el municipio de Texcoco: Cuautlalpan, San Bernardino y Boyeros.

El aeropuerto se construirá sobre el Sistema de Lagos del Valle de México que involucra el lago de Texcoco, lago Xaltocan y lago Zumpango que a su vez son alimentados por el Lago de Xochimilco y el Lago de Chalco.

Las áreas que serán ocupadas están entre la autopista Peñón-Texcoco y los lagos artificiales Nabor Carrillo y Recreativo, que hoy son usados como una zona de mitigación en caso de tormentas para evitar inundaciones en el oriente de la ciudad de México y en Ecatepec.

Una de las opciones es que al tener un aeropuerto internacional de largo aliento se tendría que cerrar el AICM, el cual sería inundado para controlar el agua que cae en la zona en temporada de lluvias, es decir, mover los centros de contención que hoy son usados por la Comisión Nacional del Agua para mitigar los efectos de la época de lluvias.

En los últimos dos años se han llevado a cabo varios desalojos de asentamientos irregulares.