Las huelgas ya no serán eternas. De acuerdo con la reforma laboral, los conflictos laborales que deriven un estallamiento de huelga podrán terminar si el patrón solicita el juicio de imputabilidad; determinación que sólo ocurría si los trabajadores lo solicitaban para dar por concluido un conflicto.

“Con la ley anterior, los únicos que podía pedir la imputabilidad de la huelga eran los trabajadores. Lo que se está estableciendo ahora es que también los patrones serán quienes puedan solicitarlo, una vez que transcurra un plazo de 60 días, dos meses, porque si lo ponemos al día siguiente es prácticamente hacer negatorio el derecho de huelga”, afirmó el subsecretario de Trabajo, Alfredo Domínguez Marrufo.

Lo anterior significa que si los patrones consideran conveniente ir al contenido del pliego de peticiones para revisar si son válidas las demandas, ya sea por aumento de salario, o porque se pretendan ciertas prestaciones que el patrón no pueda cumplir, la autoridad laboral los revisa a profundidad para evitar la huelga pierda todo sentido.

Bajo este nuevo esquema, el movimiento de huelga que realizó la Universidad Autónoma de Metropolitana no habría durado casi tres meses; pues bajo la demanda del patrón se habría revisado a profundidad el pliego de peticiones para determinar la posibilidad de que fueran cumplidas.

El reporte de emplazamientos, huelgas, trabajadores y días no laborados de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) refiere que en lo que va del año se han registrado 2,327 solicitudes de huelga ante la autoridad laboral, de las cuales se estallaron siete huelgas.

Lo anterior, es una cifra mayor en 5.5% respecto al mismo periodo del 2018 en cuanto a emplazamientos a huelga registrados; mientras que han concluido menos emplazamientos que en el 2018, esto es 648 acuerdos menos.

Considerando el primer año de gobierno de la pasada administración, el número de registros que presentaron los sindicatos, como recurso para emplazar a huelga, sumaron 3,125, es decir, una cifra mayor en 41.7% respecto a los primeros cinco meses del 2019.

La incorporación de esta nueva forma del estallamiento de huelga en la reforma laboral fue por petición del sector patronal.

Cabe destacar que la huelga es inexistente si la suspensión del trabajo se realiza por un número de trabajadores menor, por no haber tenido por objeto alguno de los establecidos en el artículo 450 (conseguir el equilibrio entre los diversos factores de la producción, armonizando los derechos del trabajo con los del capital) y porque no se cumplieron los requisitos, como es el caso de contar con la Constancia de Representatividad.

Además, el artículo 369 refiere que podría cancelarse el registro del sindicato en caso de que haya extorsión al patrón, “exigiéndole un pago en dinero o en especie para desistir de un emplazamiento a huelga o abstenerse de iniciar o continuar un reclamo de titularidad de contrato colectivo de trabajo”.

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