La constructora Odebrecht realizó una serie de transferencias millonarias a empresas fantasma en Veracruz entre 2009 y 2011. Estas operaciones, hasta hoy desconocidas, ocurrieron mucho antes que los supuestos pagos indebidos por 10.5 millones de dólares (mdd) a Emilio Lozoya.

Odebrecht envió a dos empresas jarochas 3.9 mdd utilizando un par de offshore creadas específicamente para repartir sobornos, y una de estas empresas veracruzanas también envió al menos 7.4 mdd a Odebrecht, según revelan documentos confidenciales en poder de la fiscalía brasileña a los que tuvo acceso Quinto Elemento Lab.

El carnaval de dinero que viajó de Brasil a Veracruz constituye una nueva pieza de información en el entramado de corrupción del caso Odebrecht en México, donde hasta ahora las autoridades solo han investigado los presuntos sobornos que recibió el exdirector de Pemex entre 2012 y 2014.

Las autoridades no han detallado qué papel jugaron los envíos de dinero entre Odebrecht y las empresas veracruzanas, aunque exdirectivos de la compañía confesaron que hicieron aportaciones a la campaña de Javier Duarte y el propio exgobernador afirmó que fue presionado por el expresidente Enrique Peña Nieto para agilizar trámites en favor de Odebrecht para la planta petroquímica Etileno XXI.

Las offshore que realizaron los pagos fueron Constructora Internacional del Sur e Innovation Research Engineering and Development Ltd. (IREAD), controladas por Olivio Rodrigues Júnior, el más importante operador de la red de sobornos de Odebrecht. Las empresas veracruzanas fantasma que recibieron los recursos fueron Construcciones Joint Venture y Blunderbuss Company de México, según los registros internos de Odebrecht en poder del Supremo Tribunal de Justicia de Brasil obtenidos por la Red de Investigaciones Periodísticas Estructuradas de la que es integrante Quinto Elemento Lab.

Odebrecht creó una estructura de empresas en paraísos fiscales para ocultar los pagos ilegales que repartía entre políticos de América Latina, y en Veracruz se montó una red de compañías fachada diseñadas para encubrir los recursos ilícitos que la constructora movía a esa entidad.

Por primera vez se conoce que Constructora Internacional del Sur, la offshore montada en Panamá, envió 1.8 mdd en 2009 a Construcciones Joint Venture, una empresa creada por quienes en la vida real son un estudiante de 19 años y un operador de maquinaria pesada de Tuxpan.

De la otra empresa, Blunderbuss Company -cuyos movimientos financieros ya habían sido reportados parcialmente por Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad- ahora se sabe que no solo recibió 2.1 mdd en 2010 y 2011, sino que también hizo transferencias hacia la offshore de Odebrecht por un monto de 7.4 mdd. Los supuestos accionistas de Blunderbuss son un vendedor de seguros y un despachador de gasolina en Poza Rica.

Vende en tianguis y ‘recibe’ millones

José Octavio Delgado Sánchez vende ropa en tianguis de Tuxpan. En 2006, en su época de estudiante, aportó 25,000 pesos para fundar junto con Erick Iván Lira Cruz, la firma Construcciones Joint Venture SA de CV, según el Registro Público de Comercio.

El domicilio que se dio de alta como sede es una modesta vivienda donde reside la familia de Delgado, ubicada en Santiago de la Peña, a las afueras de Tuxpan. En esa casa su padre tiene una tienda de abarrotes.

El padre de Octavio, del mismo nombre, dijo ignorar cómo su hijo aparece vinculado a Construcciones Joint Venture y aseguró que no tiene relación con la industria de la construcción.

Octavio padre dijo que recientemente se dieron cuenta que había “un asunto con Hacienda” y desde enero pagaron a un contador para aclarar el tema y desvincular el nombre de José Octavio de la empresa en la que aparece como socio de Erick Iván Lira Cruz, a quien el padre dijo no conocer ni haber escuchado mencionar antes.

Tres años después de haber sido creada, la compañía recibió seis millonarios pagos de Odebrecht, según revelan estados de cuenta bancarios del Departamento de Operaciones Estructuradas, la oficina a cargo de repartir los sobornos de la constructora brasileña.

El otro supuesto accionista, Erick Iván Lira Cruz, era un operador de maquinaria pesada y el acta constitutiva de la empresa indica que aportó 25,000 pesos para fundar Construcciones Joint Venture. al crear la compañía, se anotó como comisario a Octavio Evaristo Lira, un hermano de Erick que entonces era operador de una motoconformadora y que ha sido beneficiario de programas sociales del DIF de Tuxpan.

Los hermanos Lira registraron como su domicilio el kilómetro 6.5 de la carretera a Cobos, cerca de Tuxpan.

El apoderado legal de Construcciones Joint Venture es Enrique Orta García, cuyo nombre aparece en el padrón veracruzano de Morena y en la lista del Servicio de Administración Tributaria (SAT) de contribuyentes con créditos fiscales cancelados. Orta también aparece como apoderado de Blunderbuss, de otras tres empresas supuestamente fundadas por los hermanos Lira y de otras que han sido incluidas por el SAT en su lista de empresas fantasma.

Una búsqueda en el registro público mercantil de Veracruz arrojó que junto con Construcciones Joint Venture y Blunderbuss fue creada una madeja de 12 empresas fachada que comparten nombres de supuestos accionistas, comisarios y apoderados.

En una de ellas, Joint Venture Systems, aparece como accionista y administrador único Felipe Alejandro Fernández Zamora, un guardia de seguridad del café La Parroquia que en sus tiempos libres trabaja vendiendo celulares y videojuegos por internet.

La notaría que vio nacer todo este enjambre de empresas es la Número 2, de Héctor Manuel Sánchez Galindo. El notario negó que las empresas hayan sido dadas de alta con él, pese a que las actas constitutivas y los registros de comercio así lo indican.

Además del mismo notario, comisarios y apoderados, las empresas tienen otra cosa en común: no tienen actividades comerciales documentadas en registros en México o el extranjero, ni cuentan con oficinas ni tienen una marca registrada. Tampoco tienen teléfono ni una página web o perfiles en redes sociales.

Otras empresas que comparten apoderados, socios, contadores y comisarios y que se entrelazan con las compañías a las que Odebrecht transfirió pagos millonarios son Damorsa Company de México, Outsized Company de México, Accelerator Company de México, Minesweeper Company de México, Taskmistress Company de México, Adding Machine Company de México, Bathymetry Company de México, Bloodsuckers Company de México y Geodesia y Asociados.

El misterio de los pagos

Las transferencias de recursos entre Odebrecht y las firmas veracruzanas, sucedieron durante la época de Duarte y mientras la filial de Odebrecht se alistaba para la construcción de la planta Etileno XXI, considerada por la propia constructora como la más grande inversión jamás realizada por una empresa brasileña en el exterior.

Los primeros pagos hacia las empresas jarochas se registraron en julio de 2009, el mismo mes en que Duarte fue electo como diputado federal. También hubo pagos cuando estaba en curso su campaña a la gubernatura y las transacciones continuaron varios meses después de que resultara ganador en los comicios del 4 de julio de 2010.

(Este reportaje es parte de las publicaciones de la Red de Investigaciones Periodísticas Estructuradas. Lea el reportaje completo en eleconomista.mx)