La obligación del etiquetado con octágonos en los productos empezó a regir en Perú a partir del 17 de junio del año pasado, por lo que cabe preguntarse, ¿cómo ha impactado el uso de estos sellos de advertencia en el consumo de los hogares peruanos? Según un estudio de Kantar Worldpanel, en el segundo semestre del 2019 versus el mismo periodo del 2018, el consumo de los productos con octágonos (finales y complementarios) en las familias cayó en 11 por ciento.

El country mánager de la consultora, Francisco Luna, destacó que los productos finales (cereales listos, yogurt, embutidos, galletas, bebidas gaseosas, helado, pan dulce, sopas/cremas/ramen, refrescos líquidos, rehidratantes, té bebible) fueron los más afectados, ya que, en el referido periodo, registraron una caída de 13 por ciento.

Y entre ellos destacan las galletas, que fue la categoría más impactada por los octágonos alto en azúcar y alto en grasas saturadas ( -29%); mientras que, bebidas gaseosas (-5%), fue afectada por la etiqueta alto en azúcar.

Mientras el consumo de complementos/ingredientes (mantequillas, margarinas, mayonesa, mostaza, cátsup, modificadores de leche, sillao, leche culinaria) cayó en 5 por ciento. Y fueron modificadores de leche, la categoría más afectada, así cayó en 14%, debido a la advertencia alto en azúcar; mientras que la segunda fue mayonesa (-8%), afectada por la etiqueta alto en grasas saturadas.

“La mayonesa perdió tres puntos de penetración lo que significaría que 150,000 hogares dejaron de adquirir el producto”, mencionó.

De la misma forma, comentó, que “otro factor que contribuyó a esta caída en el consumo de estos productos es que el cuarto trimestre del 2019 fue más impactado por el entorno macroeconómico”.

Respecto a cómo se comportará este año el consumo de productos con octágonos en los hogares del país, refirió que la caída del consumo podría detenerse, sin embargo, sería difícil para las marcas recuperar lo perdido.

“Esto se debería a que se ve una diferente reacción de las familias por estratos socioeconómicos ante el consumo de productos con octágonos. Así los hogares de los segmentos altos, como el A y el B, han optado por reducir la frecuencia de compra de este tipo de productos, mientras que, los del estrato C han optado por remplazarlos por opciones más saludables o abandonan las categorías. Y los hogares más impactados han sido aquellos con hijos entre 6 y 17 años”, anotó.

Sin embargo, explicó, las empresas deben estar atentas al comportamiento del consumo de productos con octágonos en el primer trimestre de este año, lo que indicaría cómo iría el resto del 2020. El Manual de Advertencias Publicitarias emitido por el Minsa en junio del 2018, estableció que las advertencias publicitarias tendrán la forma de un octágono negro y deberán ser consignadas de manera clara y destacada en la zona superior derecha de la cara frontal de la etiqueta del producto.

Para el caso de los octágonos referidos a un alto contenido de grasas, azúcar o sal, el mensaje será evitar su consumo excesivo. Mientras que para el octágono referido a las grasas trans, el mensaje será evitar su consumo.