El origen de la reforma laboral de 2019 fue frenar la proliferación de los contratos de protección, “no podemos olvidar que 90% estaban en esta tesitura”, por lo que no habrá una cascada de legitimación de contratos colectivos en los próximos tres años, tal y como lo demanda la Ley Federal del Trabajo, dijo Pablo Franco, especialista laboral y presidente de la Unión de Juristas de México.

El especialista, quien presentó el documento “La libertad y la democracia. Principios y corazón de los sindicatos”, agregó que con el proceso de implementación de la reforma laboral, los trabajadores deben hacer suyos los cambios que buscan la democracia sindical.

En conferencia virtual expuso que, si partimos de que la mayoría de contratos son de protección está claro que la mayoría de esos contratos no se van a legitimar; es decir, se van a declarar nulos y "eso nos va a traer como consecuencia que quedarán mucho centros de trabajo sin contrato colectivo y entonces muchos trabajadores van a requerir contar con una organización que les represente de manera auténtica”, dijo.

En ese sentido, dijo que lo mejor es promover que esas nuevas organizacione que surjan, lo hagan desde ahora con prácticas democráticas, “desde su constitución hasta su vida cotidiana, siempre y sobre todo en la administración de sus contratos colectivos de trabajo donde está la falta de democracia, lo que nos ha llevado a la degradación, a la precarización de la negociación colectiva y del trabajo en general”.

Nuevos criterios

Por su parte, Sergio Pallares Lara, exmagistrado del XIV Tribunal de Justicia en Materia Laboral, dijo que “inicia la primera etapa de esta gran aventura que va a ser la reforma laboral y se va a ver cómo se van a establecer los criterios por parte del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, por parte de los Centros de Conciliación, por parte de los jueces tanto federales como locales”.

Pallares Lara añadio que llegó el momento de conocer las reglas para operar esta reforma laboral, van a empezar a tratar de aclararse, se van a ir fijando los criterios por estos órganos y finalmente van a ser los tribunales de amparo los que decidan el rumbo de esta reforma laboral.