La pandemia agravó la necesidad de empleo en nuestro país en magnitudes sin precedentes. La proporción de personas que requiere una oportunidad laboral en la actualidad es mayor que la observada en el pico de la crisis económica del 2009.

La brecha laboral, que mide el déficit más amplio y que incluye a las personas desempleadas, a las inactivas pero disponibles para trabajar y a los subocupadas, se encuentra en niveles históricos. En agosto, la necesidad de empleo alcanzó a 34.5% de los trabajadores.

A pesar de esta reducción, la cifra del octavo mes del año se mantiene por arriba del pico registrado en mayo del 2009, en medio de la anterior crisis económica global, cuando el 26.4% de la fuerza de trabajo tenía necesidad de empleo.

Especialistas coinciden en que la respuesta a este fenómeno se encuentra en factores como la composición del mercado laboral, la recuperación del empleo en la informalidad, los altos niveles de subocupación y el crecimiento de las remuneraciones bajas.

José Luis de la Cruz, director general del IDIC, opina que algunos factores que influyeron en ésto fueron los signos de precarización que tenía el mercado laboral desde antes de la pandemia.

Desde la óptica de Carlos Ramírez, director de Desarrollo de Negocios de Integralia Consultores, la recuperación marcada fuertemente en la informalidad, y las altas tasas de subocupación son algunas de las respuestas a la necesidad de empleo.

gerardo.hernandez@eleconomista.mx