En los últimos 10 años la fuerza laboral femenina en el sector formal se ha incrementado marginalmente, pues datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) indican que los empleos formales ocupados en el 2016 por mujeres representaron apenas 36.6% de las plazas formales totales.

Al cierre del año 2016, hay 6 millones 869,183 puestos de trabajo ocupados por mujeres; mientras que un año antes el número de empleos reportados fue de 6 millones 534,148; es decir, un incremento de 5.1% en un año; pese a ello, la cifra se mantiene por debajo de la participación, incluso del empleo que reporta el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En tanto, en el año 2000 el porcentaje de mujeres trabajadoras en un puesto formal era de 33.6%; mientras que en el 2010 se dio una mayor participación con 36.4%; y ya para el 2016 dicho porcentaje aumentó a 36.6 por ciento.

Cabe destacar que la Población Económicamente Activa (PEA) de mujeres, hasta el mes de noviembre del 2016, de cuadro con el Inegi, es de 20 millones 608,000, de un total de 54 millones de población activa que hay en el país, es decir, poco más de 38 por ciento.

Lamentablemente no todas las oportunidades de empleo benefician a las mujeres, los esquemas laborales siguen siendo muy rígidos; no obstante, seguimos trabajando porque a la hora de cubrir vacantes no se especifique el sexo, sino las capacidades para cubrir la vacante , opinó la directora de Red Ring, Arleth Leal Metlich.

Al respecto, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) refiere que, pese al crecimiento en la participación de mujeres, las diferencias de género en el mercado laboral persisten en todo el mundo y son marcadas en economías emergentes .

Aunque más mujeres trabajan, tienden a tener peores puestos de trabajo que los hombres, en ese sentido recomienda que una estrategia eficaz para reducir las brechas de género debe incluir diversos ámbitos políticos, incluyendo medidas para ayudar a conciliar el trabajo con familia .

En ese sentido detalla que en México la brecha en la tasa de población activa entre hombres y mujeres sigue siendo grande; 35% en el 2014 en comparación con 21% en Brasil y 17% promedio para los países de la OCDE.

Hay progreso en la reducción de la brecha de género en la población activa, de 48% en 1994 a 35% en el 2014. La brecha en materia de inscripción escolar se ha cerrado a lo largo del mismo periodo. Sin embargo, México tendrá que redoblar esfuerzos con el fin de cumplir el objetivo del G-20 de reducir la brecha de género en la tasa de actividad en 25% para el año 2025 .

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