México logró una recuperación en forma de “V” en sus exportaciones de tecnologías avanzadas a Estados Unidos tras su caída por las medidas industriales tomadas para contener la pandemia de Covid-19.

De enero a agosto de 2020, estas ventas externas sumaron 37,690 millones de dólares, un retroceso de 2.8% frente al mismo periodo del año anterior.

La canasta de este tipo de productos incluye materiales avanzados, electrónicos, aeroespaciales, biotecnológicos, manufacturas flexibles, de la información y comunicación, de ciencias de la vida, tecnología nuclear, armas y optoelectrónicos.

Primeramente, México logró tasas de crecimiento interanuales en este indicador durante el primer trimestre, impulsadas en parte por sustitución de productos originarios de Asia y Europa, donde la pandemia tenía entonces una mayor expansión.

Pero las exportaciones mexicanas de tecnologías avanzadas al mercado estadounidense sufrieron luego caídas de 23.2% en abril y de 32.5% en mayo, a tasa anuales.

En una tercera etapa, México logró subir estas ventas 6.3% en junio, 6.9% en julio y 2.8% en agosto, último dato disponible, según estadísticas del Departamento de Comercio estadounidense.

En términos relativos, México alcanzó una participación de 12.1% como origen en el total de este tipo de copras por parte de Estados Unidos, la misma porción que tuvo de enero a agosto de 2019.

Actualmente México exporta partes y estructuras de aviones, teléfonos inteligentes, televisores, equipo y aparatos del sector médico, microprocesadores y computadoras, entre otras tecnologías avanzadas.

En general, la manufactura avanzada es uno de los eslabones más importantes para el desarrollo de la competitividad del tejido industrial de una nación.

Debido a su fuerte interconexión con el resto de los sectores económicos (primarios y terciarios), la manufactura avanzada conlleva tanto la demanda de materias primas y componentes intermediarios, como de servicios financieros, transportes, software y muchos otros servicios dentro de una economía nacional.

Las exportaciones de tecnologías avanzadas de México a Estados Unidos abarcan 18.6% del total de ventas externas mexicanas y son una de las menos afectadas por la pandemia de Covid-19.

En particular, el sector aeroespacial de México creció de 100 empresas y organizaciones manufactureras en 2004 a 360 a mediados de 2019, según estimaciones de la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (FEMIA).

En la actualidad, estas empresas incluyen principalmente instalaciones de mantenimiento, reparación y revisión (MRO), escuelas técnicas, centros de investigación y universidades, así como proveedores de servicios relacionados.

En términos generales, 72.2% de todas las empresas son fabricantes, 13.2% se concentra en el diseño y la ingeniería, 11.2% en servicios de MRO y 3.4% son otras entidades de apoyo.

FEMIA estimó en 2019 que la inversión extranjera directa por país de origen fue 48% de Estados Unidos y 36% de Canadá.

Recientemente, de acuerdo con el Departamento de Comercio de Estados Unidos, en México se han creado centros de investigación para apoyar la investigación y el desarrollo, no solo para nuevas turbinas, motores y componentes, sino también para impulsar soluciones tecnológicas para otros sistemas complejos, software y aplicaciones de ingeniería en procesos de fabricación.

La industria aeroespacial mexicana cuenta con cinco polos principales.

roberto.morales@eleconomista.mx