México impuso aranceles de represalia de entre 15 y 25% a productos de acero y algunos bienes agrícolas originarios de Estados Unidos, informó la Secretaría de Economía (SE).

Esta medida la tomó como represalia a la determinación de Estados Unidos de imponer aranceles globales de 25% a las importaciones de acero y de 10% a las de aluminio desde el 23 de marzo, que para México, Canadá y la Unión Europea se hizo efectiva el pasado 1 de junio.

La Secretaría informó que el valor de aduana de las mercancías que serán gravadas ronda en 3,000 millones de dólares, con lo que se trata de una represalia proporcional al daño causado por los aranceles estadounidenses al acero y aluminio mexicanos.

En el Diario Oficial de la Federación se publicó este martes la lista de los productos a los que se modificaron los aranceles para Estados Unidos y se detalló que el presente decreto entrará en vigor el día de su publicación.

La Secretaría de Economía fijó un arancel de 20% a las importaciones definitivas de piernas, paletas y otros tipos de carne de cerdo, manzanas, arándanos y papas estadounidenses y aranceles de 20 y 25% sobre varios tipos de quesos y whisky tipo Bourbon. Otros impuestos a la importación, de entre 15 y 25% se aplicarán a productos de acero como placas, láminas, chapas, varillas, tubos y alambrón, y de 15% a embutidos de cerdo.

“México ha sido claro y Canadá lo ha sido también: el principal interés es mantener un acuerdo bien que ha sido altamente productivo en la integración de América del Norte. Creemos que habría pérdida de valor si este acuerdo dejara de ser lo que hoy es”, dijo Ildefonso Guajardo, secretario de Economía. La aplicación de los aranceles será progresiva en dos etapas para algunos productos, a fin de que los afectados en Estados Unidos puedan “sensibilizar” a su presidente para echar atrás la misma medida en el acero y aluminio.

Por ejemplo, indicó que en quesos se impone arancel inicial de 15% para generar presión a los importadores con su gobierno y si no se impondrá 25% en un mes.

Explicó que México tiene derecho a imponer medidas que tengan efectos comerciales sustancialmente equivalentes a los de las medidas adoptadas por Estados Unidos, de conformidad con el artículo 802, párrafo 6 del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Estas medidas consisten en la suspensión del trato arancelario preferencial e incrementar las tasas del impuesto general de importación a diversas mercancías originarias de Estados Unidos, que estarán vigentes hasta que el Ejecutivo federal estime que ese país ha dejado de aplicar las tasas arancelarias a productos de acero y aluminio originarios de México establecidas en las proclamaciones 9704 y 9705.

Entrevistado en el marco de la 10 Conferencia de Mejora Regulatoria organizada por la OCDE, el funcionario también informó que también se mantiene la aplicación de aranceles al acero proveniente de países con quienes no tenemos TLC, como Rusia y China, a fin de frenar el ingreso de productos con dumping o de dudosa calidad.

La Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero (Canacero) reconoció la ampliación e implementación de estas medidas de salvaguarda para mitigar la avalancha de importaciones desleales de productos de acero procedentes de países sin tratado comercial que buscarán colocarse en nuestro país ante el cierre del mercado de Estados Unidos. “En una guerra comercial como la iniciada por EU perdemos todos. Compartimos con EU una problemática común, la crisis de sobrecapacidad mundial provocada especialmente por las exportaciones desleales de China, pero la solución para combatir esta problemática debe ser y será mucho más fuerte si la hacemos como región”, refirió la Canacero.

Busca mitigar impacto de arancel

México abre cupo de 350,000 toneladas de carne de cerdo

México anunció este martes un cupo libre de arancel de 350,000 toneladas a las importaciones de patas y paleta de cerdo procedentes de otros países que no sean Estados Unidos, con vigencia al 31 de diciembre del 2018.

La medida fue impuesta con el objetivo de compensar la posible falta de suministros de carne de cerdo estadounidenses, debido a los aranceles de represalia que aplicó México a su vecino del norte a esos subproductos del cerdo.

La Secretaría de Economía argumentó que, en los últimos 10 años, las importaciones de cerdo de Estados Unidos representaron 89.2% de las compras al exterior de carne de cerdo de México y que las importaciones abarcaron en promedio 33.3% del consumo nacional.

“Ante la urgencia de evitar que se desestabilice el mercado de carne de cerdo, mejorar los niveles de oferta y proteger a los consumidores, es necesario diversificar las opciones de proveeduría externa”, dijo la dependencia en el Diario Oficial de la Federación.

México aumentó 12% sus importaciones de carne de cerdo de Estados Unidos en el 2017 a 1,170 millones de dólares, según estadísticas del Departamento de Comercio. Estas importaciones han venido escalando en los últimos años. En el 2011, sumaron sólo 600 millones de dólares.

México es el segundo destino de las ventas estadounidenses de carne de cerdo, detrás de las dirigidas a Japón.

empresas@eleconomista.mx