La inoperancia del Comité de Moléculas Nuevas (CMN) que fue cerrado el año pasado por Cofepris, es un obstáculo para la entrada a México de terapias de última generación que beneficien a los pacientes mexicanos, afirmó José Arnaud de Carvalho Coelho, director general en México de Grupo Merck, la farmacéutica más antigua del mundo con 352 años de vida y que en México está cumpliendo 90 años.

Asimismo, hizo ver la necesidad de que las autoridades regulatorias agilicen los procesos para autorización de protocolos de investigación en los que puedan participar voluntarios mexicanos porque el país está perdiendo oportunidades de beneficiar a pacientes al incorporarse a estudios clínicos de tratamientos innovadores.

“Necesitamos tener una autoridad menos burocrática y más rápida para que los brazos mexicanos puedan entrar a tiempo en los estudios globales”, apuntó al señalar que para la industria farmacéutica de innovación el tema es prioridad y en ello trabajan sus organismos representantes AMIIF y Canifarma.

“En ocasiones no hemos podido reclutar gente con la velocidad que necesitamos”. Dijo que frente a otros países de la región como Perú, México se queda atrás en este aspecto donde tiene un enorme potencial debido a muchos factores como el tamaño de sus instituciones de salud y de su población, así como su cercanía con el mercado estadounidense.

Entrevistado por El Economista en el marco del 90 aniversario de Merck en el país, el directivo aseguró que el mercado mexicano es fundamental para la compañía no sólo porque ha podido mantener aquí un crecimiento de doble dígito desde hace 10 años, sino porque tienen una planta importante desde la que exportan a 43 países de Latinoamérica, Europa, Asia y Oceanía; dichas exportaciones le representan un 80% de sus ingresos en salud y una tercera parte del negocio en el país.

“Somos líderes en varios segmentos; deseamos tener una relación más cercana y flexible con el gobierno, para brindar un buen servicio. Se necesitan encontrar alternativas de inversión para la innovación”.

Los negocios de Merck, que le colocan entre las 20 compañías más importantes en México, no son todos de salud. Sí tiene su brazo de HealthCare -donde su liderazgo destaca con medicamentos para enfermedades de alta prevalencia como diabetes e hipertensión arterial-, pero también el de Life Science, enfocado a tecnologías para plataformas industriales de salud, alimentos y belleza y, el tercero, Materiales de Alta Performance, dedicado a proveer insumos para dispositivos electrónicos como el cristal líquido.

Dijo que su primer desafío es mantener ese nivel de crecimiento, lograr que la compañía crezca arriba del mercado e incrementar la competitividad, así como lanzar productos que les diferencien.

Su planta en México, de las más productivas del mundo

Sobre la planta de Merck ubicada en Naucalpan, subrayó que no sólo está entre las cinco más importante del sector farma que opera en el país sino que es de las más productivas de la compañía en el mundo. Buscan ampliarla porque la mantienen a una capacidad constante de ocupación por arriba del 90% produciendo hormonales, antidiabéticos, antihipertensivos, entre otros y ahí maquilan también dos fármacos emblemáticos -Sedalmerck y Doloneurobión- de los cuales en su momento Merck detentó la patente pero hoy son propiedad de Procter and Gamble (P&G).

Dijo que esta planta es una base estratégica para Merck desde su sede en Alemania; por ello invierten constantemente en ella y gracias a ello mantienen un alto ritmo de exportación.

Y hablando de inversión el capitán de Merck en México apuntó que también invierten constantemente en materia de investigación de medicamentos con foco en tres áreas prioritarias: oncología, inmuno-oncología e inmunología. Entre sus innovaciones mencionó una opción de inmuno-oncología indicado para células de Merkel, pero también esperan lanzar para riñón y el tracto genito-urinario en los siguientes años. Asimismo, prevén lanzar en el 2021 un producto para obesidad. 

Un tratamiento que rompe paradigmas

Se refirió a una de sus grandes estrellas que es un producto para esclerosis múltiple lanzado el año pasado cuyo principio activo es la cladribina; en Europa está siendo líder en prescripción por sus resultados y su toma diferenciada, porque no es necesario ingerir tantas pastillas o inyectarse con frecuencia. “Se toman 12 pastillas el primer mes, 12 más el segundo mes, 12 en el primer mes del segundo año y 12 tabletas en el segundo mes del segundo año de haber iniciado el tratamiento; así brinda una cobertura eficaz de 4 años”, observó.

“Estamos buscando elevar la eficiencia y nuestra productividad, acercarnos a los médicos, fortalecer nuestra fuerza de ventas, lo que alimenta el flujo de crecimiento, sin mencionar que somos líderes”.

Sobre la compra UNOPS comentó: “Debemos entender primero que todas las compañías estamos ávidas de vender, pero debe entenderse al mercado mexicano. Los volúmenes son importantes y nosotros no tenemos inventarios. No se gana una licitación hoy y mañana se hacen las entregas de un millón de cajas, no es así de sencillo, ello involucra controles de calidad, flujos de producción. Esa es nuestra preocupación. No se pueden acelerar los procesos y no porque no se quiera”.

Igualmente dijo que tienen todas las posibilidades de hacer innovación para el paciente mexicano, pero es necesario incrementar el nivel de inversión, “entiendo que fue promesa de campaña de la actual administración, incrementar un punto del PIB en materia de salud”, concluyó. 

Una empresa del siglo XVII

Merck fue creada en el siglo XVII en Darmstadt, Alemania, como una empresa familiar y a la fecha 70% de la compañía sigue perteneciendo a la familia Merck. Se ha convertido en la tercera compañía más antigua del mundo en todos los segmentos, con 352 años y posicionado como la compañía farmacéutica más grande del mundo. Este año cumple 90 años en México, uno de los países más importantes para la empresa. 

Sobre su nombre  

El nombre ya marca de Merck es propiedad de la compañía alemana Merck KGaA a nivel internacional, excepto en Estados Unidos y Canadá, donde opera como EMD Serono en el negocio biofarmacéutico. Por eso se llega a confundir con el de la norteamericana Merck Sharp and Dohme, que en México es ubicado como MSD.

maribel.coronel@eleconomista.mx